En conferencia de prensa realizada este martes, el equipo de transición del alcalde electo César Dockweiler informó a la ciudadanía que, a la fecha, no fue posible recibir formalmente la documentación entregada por la actual gestión municipal, debido a que una parte importante del material remitido presenta inconsistencias, vacíos, hojas en blanco, fotocopias ilegibles y documentación incompleta, lo que impide una recepción responsable, técnica y transparente.
El equipo de transición dejó en claro que existe toda la predisposición para avanzar, pero que una transición seria no puede reducirse a un simple acto de entrega física. No se trata de “entregar por entregar”; se trata de una verdadera entrega–recepción, con información útil, verificable, completa y en condiciones de ser revisada. Tal como se expresó públicamente, ningún ciudadano firmaría la compra de una casa sin antes revisar sus documentos, su estado legal y su situación real; del mismo modo, la ciudad de La Paz merece una transición responsable y no una formalidad vacía.
Desde el inicio del proceso, el equipo del alcalde electo César Dockweiler solicitó que el trabajo se realice por tiempo y por materia, con metodología clara, cronograma verificable y participación de las comisiones técnicas correspondientes. Sin embargo, persisten observaciones de fondo sobre el cumplimiento de la Ley Municipal Autonómica 587, el Decreto Municipal 008/2026 y el Decreto Supremo N.º 27931, normas que exigen una transición ordenada, responsable y transparente. Esa exigencia fue reiterada además en la nota formal remitida al alcalde Iván Arias el 13 de abril, en la que también se pidió reencaminar el proceso y complementar la información faltante.
Entre los ejemplos observados en la revisión preliminar, se evidenció que en varias áreas no existen respaldos documentales suficientes, o bien la información aparece incompleta o sin sustento. En la documentación revisada por comisiones técnicas se encontraron casos en los que no se adjuntan informes, contratos, inventarios, manuales, respaldos técnicos, documentación de cierre, auditorías, garantías ni sistemas informáticos bajo inventario, además de carpetas sin contenido o con información insuficiente para verificar la gestión.
De manera específica, el equipo informó que incluso dentro de esa revisión parcial ya se encontraron observaciones relevantes: carpetas incompletas, hojas duplicadas, hojas en blanco, material ilegible y faltantes documentales que impiden emitir conformidad. Por ello, se aclaró que la no recepción no responde a falta de voluntad, sino al deber de no validar documentación que no cumple condiciones mínimas de integridad y utilidad para la transición.
El equipo de transición también recordó que, mientras públicamente la gestión saliente afirmaba que el proceso avanzaba en altos porcentajes y que el trabajo se realizaba “24/7”, en la práctica persistieron retrasos, ausencias y documentación sin condiciones mínimas de revisión. Por ello, se advirtió que la ciudadanía merece conocer la verdad: la transición no es un tema personal ni político; es un asunto institucional que compromete la estabilidad administrativa de la ciudad.
En ese marco, se anunciaron acciones concretas para ordenar y transparentar el proceso: la participación de notarios en los actos de recepción y no conformidad documental; el restablecimiento del cronograma y de las comisiones de trabajo; la implementación de mecanismos de verificación en línea; y la solicitud de acompañamiento a instancias veedoras para fortalecer la legalidad, objetividad y trazabilidad del proceso. Estas medidas buscan evitar que la transición derive en incertidumbre o improvisación, y garantizar que la ciudad reciba una administración ordenada, funcional y con información cierta.
Finalmente, el equipo del alcalde electo César Dockweiler reiteró su disposición plena al diálogo técnico, serio y transparente, y recordó que ya se ha solicitado una reunión con el alcalde Iván Arias para este miércoles 15 de abril a horas 09:00 en su despacho, con el propósito de reencaminar la transición y asegurar a La Paz lo que legítimamente espera: orden, transparencia y responsabilidad institucional.

