El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que el país vive un “momento de inflexión” marcado por la diversidad política y la representación de autoridades electas por voto popular, señalando que antes “o eras de un color, o eras de un color”, mientras que ahora se expresa una pluralidad institucional que debe sostenerse en el respeto y la coordinación entre los nueve departamentos.
En su discurso, el mandatario remarcó que el diálogo es el eje central del momento político actual y advirtió que “el que no quiera dialogar está fuera de la Constitución”, en referencia a la necesidad de resolver diferencias dentro del marco legal. Añadió que “el diálogo es el que nos tiene que llevar bajo el parámetro de la Constitución”, insistiendo en que ninguna región debe imponerse sobre otra y que las decisiones deben construirse entre los nueve departamentos “para coordinar un nuevo destino”.
Asimismo, en un contexto de 25 días de movilizaciones, bloqueos y protestas en el departamento de La Paz, el jefe de Estado sostuvo que el país atraviesa un proceso de cambio complejo, al que calificó como un “parto doloroso, pero necesario” para construir nuevas instituciones. Reconoció además que el Ejecutivo debe mejorar su capacidad de inclusión al señalar: “nos faltó espacio o entender la diferencia e incluir esa diferencia en la unidad de la patria y del gobierno”.
