El historiador y analista político Robert Brockmann advirtió que la prolongación de los bloqueos y la creciente polarización social están profundizando una fractura que, a su criterio, amenaza la institucionalidad y la convivencia democrática en Bolivia. Durante una entrevista en «De Primera Mano», afirmó que el país atraviesa un escenario marcado por una “total y perversísima asimetría acerca de qué es lo que le está permitido a quién en esta sociedad”.
Brockmann cuestionó la normalización de los bloqueos como mecanismo de presión y sostuvo que las medidas de protesta están afectando derechos colectivos. “El derecho a protestar termina donde comienza el derecho de los demás”, afirmó, al señalar que el conflicto actual evidencia una pérdida de racionalidad y una creciente afectación a millones de personas que enfrentan problemas de abastecimiento, movilidad y acceso a servicios.
El analista también expresó preocupación por el endurecimiento del discurso político y social durante las últimas semanas, alertando sobre mensajes de confrontación regional y racial. “Las guerras comienzan con las palabras” y “se han roto barreras verbales muy importantes”, sostuvo, al advertir sobre el riesgo de normalizar expresiones de exclusión y odio en medio de la crisis.
Respecto al escenario político, Brockmann señaló que la demanda de renuncia presidencial y la continuidad de los bloqueos podrían tener consecuencias estructurales. “No es un acto trivial” y “se termina la institucionalidad”, afirmó al referirse a un eventual quiebre político, insistiendo en que el país necesita reconstruir espacios de diálogo para evitar una mayor fragmentación social.
