El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo Carrasco, expuso ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), reunido en Washington, la posición oficial del país frente a los hechos de conflictividad interna, solicitando el acompañamiento y respaldo de los Estados miembros para la preservación del orden constitucional, la institucionalidad democrática y la paz social.
Durante su intervención, la autoridad señaló que el país acude al foro hemisférico “con sentido de responsabilidad y transparencia”, advirtiendo sobre acciones que, según afirmó, “exceden el legítimo ejercicio de la protesta social y política”, al derivar en “ataques a instituciones públicas, amenazas contra servidores públicos, interrupción de rutas estratégicas y afectación al abastecimiento de alimentos e insumos esenciales”.
El canciller enfatizó que el Gobierno respeta el derecho a la protesta pacífica, pero advirtió que “ninguna reivindicación política o sectorial puede justificar el uso de la violencia, la intimidación, la coerción colectiva ni la vulneración deliberada de los derechos fundamentales de la población”. Asimismo, sostuvo que estas acciones “podrían configurar graves vulneraciones a los derechos humanos”, al afectar la alimentación, la salud, la libre circulación, el trabajo y la seguridad.
Aramayo también indicó que el Gobierno ha actuado “con prudencia, contención y apego al Estado de Derecho”, manteniendo abiertos los canales de diálogo, aunque expresó preocupación porque ciertos actores desconocen decisiones de instancias jurisdiccionales. En ese marco, afirmó que Bolivia no acudirá “jamás al camino de la confrontación como respuesta política”.
Finalmente, el Estado boliviano solicitó a la OEA reafirmar el compromiso con el orden democrático, condenar la violencia política, respaldar los esfuerzos de diálogo y pacificación, y expresar solidaridad con la población afectada. Además, pidió el acompañamiento del Secretario General del organismo para contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad y la paz social.
