El Tribunal Supremo Electoral ratificó la inhabilitación de los partidos ADN y UCS, y dejó claro que no permitirá la participación de organizaciones políticas que perdieron su personería jurídica por no alcanzar el 3% de votación en las elecciones generales de 2025. El presidente del TSE, Gustavo Ávila, manifestó que no cederán a presiones y que solo cumplirán lo que establece la Constitución y la ley.
Ávila explicó que la cancelación de estas personerías se activó automáticamente tras los resultados electorales del año pasado, aunque el proceso quedó en pausa debido a recursos presentados ante el Tribunal Constitucional Plurinacional. Una vez conocido el fallo del TCP, el TSE procedió de inmediato a oficializar la cancelación, indicando que mientras duró el trámite constitucional, los partidos seguían vigentes solo por ese motivo.
La decisión quedó establecida en la Resolución 45/2026, que también afecta a otras agrupaciones y alianzas políticas, provocando la inhabilitación automática de todos sus candidatos en al menos siete departamentos. El titular del TSE aclaró que estos postulantes no podrán reinscribirse por otros frentes y que, en las papeletas, los espacios correspondientes a estos partidos aparecerán en color gris.
La medida generó fuertes reacciones y amenazas legales contra los vocales electorales, incluso contra el propio Ávila. Ante esto, la Sala Plena del TSE emitió un comunicado de respaldo institucional y advirtió que recurrirá a instancias judiciales si continúan las amenazas. El presidente del TSE reiteró que la decisión es definitiva y recordó que el plazo para reemplazar candidatos vence este 5 de febrero, de cara a las elecciones subnacionales del 22 de marzo.


