El politólogo y docente universitario Fernando Untoja afirmó que Evo Morales y Edman Lara mantienen un discurso coincidente frente al gobierno de Rodrigo Paz y sostuvo que existe un escenario de “poder dual” que podría desembocar en una convulsión social. “Están esperando una convulsión generalizada”, afirmó en De Primera Mano.
El politólogo y docente universitario Fernando Untoja afirmó que el gobierno de Rodrigo Paz enfrenta presión desde distintos frentes y vinculó este escenario con la conclusión del estado de excepción, la crisis económica y las posiciones expresadas por Evo Morales y Edman Lara.
Untoja sostuvo que Lara “está dentro de la dualidad, de la dualidad en el poder” y que enfrenta a Rodrigo Paz. En ese contexto, señaló que existe una coincidencia entre el discurso de Lara y el de Evo Morales respecto al hecho ocurrido en el Regimiento Bolívar de Viacha.
“Evo Morales ataca a los gringos por haber dinamitado Viacha y el mismo discurso es repetido por Edman Lara de acusar a los gringos de haber seguido armas y que ha explotado”, afirmó.
A partir de esa coincidencia, Untoja sostuvo que se estaría buscando generar presión sobre el Gobierno mediante acciones políticas y movilizaciones sociales. Señaló que, durante la visita de Lara a Viacha, algunas personas expresaron que habían votado por él y no por Rodrigo Paz, lo que interpretó como parte de un escenario de confrontación política.
“Están complotando todos desde todos los frentes”, afirmó Untoja, quien planteó como posibilidad que se esté esperando una convulsión social que termine afectando la continuidad del actual Gobierno.
El politólogo advirtió incluso sobre un escenario extremo en el que una movilización pudiera desbordar a la Policía y a las Fuerzas Armadas y derivar en un intento de llevar a Evo Morales al Palacio de Gobierno. Esa posibilidad fue expuesta por Untoja como una hipótesis dentro de su análisis político.
En paralelo, Untoja consideró determinante la conclusión del estado de excepción y cuestionó una eventual ampliación de la medida. Afirmó que, mientras se mantenga, el Gobierno no podría avanzar en una reforma constitucional.
“Si se amplía el estado de excepción no pueden hacer reforma de la Constitución”, sostuvo.
Según su análisis, una ampliación permitiría al Gobierno “respirar tres meses más”, pero no resolvería los problemas estructurales. Consideró que la única posibilidad inmediata sería que el sector privado participe en la importación de diésel para aliviar el problema de abastecimiento.
Untoja sostuvo que, si el estado de excepción no se amplía, podrían comenzar a plantearse modificaciones a la Constitución.
“Si no se amplía, se podría comenzar a trabajar en plantear, reformar dos o tres artículos de la Constitución”, afirmó.
Explicó que para aprobar una reforma se necesitarían dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional y consideró que todavía existe la posibilidad de alcanzar ese respaldo. En ese punto mencionó a Tuto, Manfred Reyes Villa y Samuel Doria Medina.
Sin embargo, advirtió que el proceso podría generar movilizaciones de sectores que, según su interpretación, esperan una oportunidad para intentar sacar a Rodrigo Paz del poder.
“Esa gente, el día que estén tocando un artículo de la Constitución, van a salir a las calles, a las carreteras”, sostuvo.
Untoja señaló que ese escenario podría derivar en “caos”, “enfrentamiento” y “violencia”, y advirtió que una situación de inestabilidad también afectaría la llegada de inversiones al país.
El politólogo vinculó además las dificultades del Gobierno con la falta de una estructura política propia. Afirmó que Paz no tiene partido político, cuadros ni suficientes tecnócratas y sostuvo que esa situación habría permitido la permanencia de personas vinculadas al MAS en diferentes espacios del Estado.
“Los masistas están ahí adentro, toditos están ahí adentro”, afirmó.
En materia económica, cuestionó que el Gobierno mantenga diferentes precios para los combustibles y sostuvo que la existencia de dos precios para una misma mercancía genera distorsiones.
“Una economía donde hay dos precios para una mercancía está condenada a la ruina y al desastre”, afirmó.
Planteó que el sector privado pueda importar combustibles y sostuvo que una eventual adecuación a precios internacionales tendría como consecuencia un incremento para los consumidores, aunque consideró que ese ajuste sería necesario para modificar la situación actual.
También cuestionó el funcionamiento de Yacimientos y afirmó que, según su percepción, existen estructuras que permiten el desvío de diésel hacia el contrabando. “Yacimientos es la pared de los mercaderes del Estado”, sostuvo.
Respecto a los cambios estructurales, Untoja insistió en que la Constitución es la principal limitación para aplicar una política económica diferente.
“Mientras no cambiemos la Constitución del Estado Plurinacional no vamos a salir, no hay camino”, afirmó.
En ese sentido, consideró insuficiente una eventual ley de inversiones si no se modifican las disposiciones constitucionales que, según su análisis, mantienen restricciones sobre la actividad económica. También planteó que, si no se logra una reforma parcial, debería prepararse una Asamblea Constituyente.
Finalmente, Untoja sostuvo que Bolivia necesita modificar también la forma de hacer política y pidió una ciudadanía más exigente con sus representantes. Afirmó que las leyes deberían ser debatidas previamente en las instituciones del país antes de llegar al Parlamento y cuestionó que la política se haya convertido en un mecanismo para preservar intereses particulares.
“La política se ha vuelto un negocio”, afirmó.
El politólogo cerró su análisis señalando que la falta de cambios políticos, económicos e institucionales mantiene al país en un escenario de incertidumbre y dificulta la construcción de un proyecto nacional.
