España se proclamó campeona del mundo tras vencer 1-0 a Argentina en la prórroga de una final marcada por la brillante actuación del arquero Emiliano «Dibu» Martínez, quien evitó durante gran parte del encuentro que la selección española abriera el marcador.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente dominó desde el inicio y generó las mejores oportunidades. Lamine Yamal tuvo la primera ocasión clara antes de los cinco minutos, mientras que Dani Olmo, Ferran Torres, Pedri, Cubarsí y Laporte pusieron a prueba en repetidas ocasiones al guardameta argentino, que respondió con intervenciones decisivas.
Argentina apenas logró inquietar a España durante el tiempo reglamentario. En el primer tiempo no registró remates al arco y el conjunto de Lionel Scaloni se vio superado por el control del balón ejercido por la selección española.
En la segunda mitad, el «Dibu» Martínez volvió a convertirse en figura al detener disparos de Dani Olmo, Ferran Torres, Pedri, Cubarsí y Laporte. En el tiempo añadido, Enzo Fernández fue expulsado tras una dura entrada sobre Pau Cubarsí, dejando a la Albiceleste con diez jugadores.
Ya en la prórroga, Nico Williams llegó a marcar, pero el árbitro anuló la acción por una falta previa sobre Nicolás Otamendi. Sin embargo, España encontró el premio poco después cuando Nico Williams peleó un balón sobre la línea de fondo y asistió a Ferran Torres, quien definió de izquierda para marcar el único gol del partido.
Ferran incluso volvió a convertir minutos después, aunque la anotación fue invalidada por un ajustado fuera de juego.
Con la ventaja, España administró la posesión hasta el pitazo final, mientras Argentina intentó reaccionar con remates de Lionel Messi y Giovanni Simeone, sin éxito.
La victoria permitió a la selección española conquistar su segundo título mundial y sumar una nueva estrella a su escudo.
