Equipos de rescate continúan este jueves con una búsqueda contrarreloj en la frontera entre Nepal y la región autónoma china de Tíbet, después de las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra que arrasaron pueblos enteros y dejaron cientos de víctimas.
Los balances más recientes reportan más de 300 personas fallecidas y cerca de 1.500 desaparecidas entre ambos países, aunque las cifras continúan cambiando debido a que los equipos de emergencia siguen recuperando cuerpos en zonas de difícil acceso. Reuters sitúa el número de fallecidos en 359.
La tragedia se originó tras el colapso de un glaciar en el Himalaya, que provocó una gigantesca avalancha de hielo, barro y rocas. La corriente avanzó con enorme fuerza por los ríos Bhote Koshi y Trishuli, arrastrando vehículos, viviendas, puentes y otras infraestructuras.
En Nepal, los equipos de emergencia han desplegado a más de 7.400 policías y militares y mantienen operaciones aéreas con helicópteros. Hasta ahora, 336 personas fueron rescatadas con vida y evacuadas por aire, entre ellas 45 extranjeras.
Los cadáveres han sido encontrados en varios distritos y algunos fueron arrastrados más de un centenar de kilómetros río abajo. Las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar a medida que avance la búsqueda.
Entre los desaparecidos se encuentran cientos de extranjeros y peregrinos de distintos países, incluidos India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica y Corea del Sur.
En Tíbet, las autoridades chinas reportaron cientos de desaparecidos y tres personas fallecidas. Los equipos de rescate también trabajan para llegar a las zonas afectadas, donde la destrucción de carreteras y puentes dificulta las operaciones.
Además, las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo de nuevas inundaciones debido a un posible bloqueo de un río y la formación de un lago represado en la zona montañosa.
La magnitud de la tragedia ha provocado llamados internacionales de asistencia. Naciones Unidas anunció recursos para la emergencia, mientras distintos países activaron mecanismos de ayuda y seguimiento para localizar a sus ciudadanos desaparecidos.
Los científicos relacionan este tipo de fenómenos con la creciente inestabilidad de los glaciares del Himalaya, una situación que se ve agravada por el aumento de las temperaturas y los efectos del cambio climático.
