El presidente Rodrigo Paz se pronunció sobre el caso que involucra a Nadia Beller y Fernando Cerimedo y defendió que las investigaciones se desarrollen con transparencia y en busca de la verdad, especialmente respecto al intento de feminicidio denunciado días atrás.
El mandatario recordó que, tras conocerse el hecho, instruyó a la Policía Boliviana realizar las investigaciones correspondientes y aseguró que desde el Ejecutivo se dieron las garantías para que el proceso sea transparente.
Paz también explicó la relación que tuvo Cerimedo con su campaña electoral. Señaló que el estratega argentino llegó a Bolivia inicialmente para trabajar con otros candidatos presidenciales, pero que, después de que su candidatura pasó a segunda vuelta, se estableció contacto con él para que colaborara en la campaña.
“Ganamos las elecciones y a partir de ello no sólo cooperó en esa elección, sino al inicio del gobierno”, explicó.
Sin embargo, indicó que la presencia de Cerimedo en Bolivia no fue constante y que, por esa razón, nunca existió un contrato ni una relación laboral directa con el Gobierno.
“Por eso nunca hubo un contrato, por eso nunca hubo una relación de trabajo directa como la que se puede llevar adelante con ministros, viceministros, delegados presidenciales”, sostuvo.
El presidente fue enfático al aclarar que Cerimedo no tenía autorización para representar al Gobierno ni a su entorno familiar.
“El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la presidencia, al gobierno o a mi familia”, afirmó.
Paz explicó que las representaciones institucionales corresponden a autoridades que cuentan con un mandato oficial, como ministros, viceministros o delegados presidenciales.
Durante su pronunciamiento, el mandatario también hizo referencia a su familia y defendió su trayectoria pública y personal.
“Cada puesto que hemos logrado en lo personal ha sido por voluntad popular, por el voto”, señaló.
Paz describió a su familia como una familia de valores cristianos, construida sobre el respeto al prójimo, la solidaridad y la búsqueda de la prosperidad de la comunidad.
En ese contexto, cuestionó que los escándalos puedan utilizarse para afectar la convivencia y el comportamiento de su familia.
“Por eso no puede ser que generando escándalos quieran dañar nuestra forma de convivencia y de comportamiento”, manifestó.
El presidente insistió en que las investigaciones deben sustentarse en elementos concretos y no solamente en repercusiones públicas.
“Soy el primero en defender en nuestra democracia la transparencia de los procesos de investigación. No sobre escándalos, sino sobre pruebas. El escándalo no es una prueba”, afirmó.
Finalmente, Paz sostuvo que Bolivia atraviesa momentos difíciles debido a la compleja situación económica y a las dificultades que recibió su administración, pero aseguró que el país podrá salir adelante mediante el trabajo conjunto.
“Los bolivianos queremos salir adelante. Los bolivianos queremos prosperar”, expresó.
El mandatario llamó a mantener la unidad y trabajar en las reformas y leyes que, según señaló, son necesarias para cambiar el rumbo del país.
“Vamos a salir adelante porque entre todos vamos a poner el hombro con nuestra fe en Dios, con nuestra fe en la patria, pero sobre todo con nuestra fe en cada familia que quiere salir y progresar en Bolivia”, concluyó.
