La defensa del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset denunció una supuesta maniobra ilegal por parte de agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos DEA, quienes presuntamente obtuvieron las contraseñas de sus celulares y computadora antes de informarle sobre sus derechos Miranda.
Según la denuncia, el hecho ocurrió el 14 de marzo de 2026, cuando Marset llegó a Estados Unidos procedente de Bolivia. La defensa sostiene que, durante una entrevista en el aeropuerto de Dallas, un agente le mostró una tabla de pautas federales de sentencia y le habría ofrecido una reducción de cuatro puntos en su condena a cambio de las contraseñas de sus teléfonos.
Marset habría aceptado y entregado las claves. Posteriormente, el agente habría realizado una oferta similar para obtener la contraseña de su computadora, que también fue proporcionada.
El punto central de la denuncia está en que, según la defensa, Marset aún no había sido informado de sus derechos Miranda, que incluyen el derecho a guardar silencio y a contar con asistencia legal durante un interrogatorio.
Los abogados también señalaron que, después de obtener las contraseñas, los agentes le presentaron un documento que Marset habría interpretado inicialmente como un acuerdo de cooperación. Sin embargo, según la defensa, el documento correspondía en realidad a una renuncia a sus derechos Miranda.
La información fue difundida inicialmente por el periodista uruguayo Eduardo Preve y posteriormente recogida por medios de ese país a partir de un expediente judicial presentado por la defensa de Marset.
Los señalamientos forman parte de una controversia judicial y corresponden a la versión de la defensa. Hasta el momento, no existe una determinación judicial que establezca que los agentes de la DEA hayan actuado ilegalmente.
