Después de media jornada de marchas, la Central Obrera Boliviana (COB) llegó hasta la Casa Grande del Pueblo para reunirse con el Gobierno representado por los ministros de Estado.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, fue el primero en tomar la palabra para exponer la situación del país. “Bolivia no está en venta, eso tiene que quedar muy claro, no está en venta porque no es nuestra filosofía, no es nuestra propuesta, pero también debemos decirlo con mucha tristeza, con mucha pena, que Bolivia no está a la venta porque ya la vendieron toda en todos estos 20 años de saqueo del país”, dijo Lupo.
El ministro también defendió el Decreto Supremo 5503 señalando que era necesario estabilizar la economía para avanzar. También resaltó que la norma puede ser modificada.
Se tiene previsto que en la reunión se escuchen las voces de los representantes de la COB y se trabaje en mesas técnicas. Entre tanto, las bases de las organizaciones sociales mantienen vigilia en los alrededores de la Plaza Murillo.

