El excomandante del Ejército Juan José Zúñiga brindó el sábado su primera entrevista tras dejar el penal de San Pedro y pasar a cumplir detención domiciliaria en La Paz. En una conversación exclusiva con un medio de comunicación, afirmó que fue tratado como un «trofeo político» durante su reclusión y pidió justicia para los militares procesados por los hechos del 26 de junio de 2024.
Zúñiga señaló que se siente «muy contento» de regresar a su domicilio después de más de dos años de detención, aunque aclaró que no se referirá al fondo del proceso judicial porque el caso continúa en investigación.
«Estoy muy contento, muy feliz. Después de dos años retornar a mi domicilio», manifestó.
El exjefe militar insistió en que tanto él como los demás uniformados investigados son inocentes y pidió que el proceso concluya con una decisión basada en la justicia.
«Soy inocente. El resto de los militares son inocentes y se debe hacer justicia», afirmó.
Sobre las condiciones en las que permaneció privado de libertad, evitó responder si fue víctima de torturas al señalar que ese aspecto aún forma parte de la investigación. Sin embargo, describió su permanencia en el penal como «sumamente dura», asegurando que estuvo recluido en una celda de tres por dos metros, sin ventanas y con una puerta metálica asegurada con tres candados.
Asimismo, indicó que durante los primeros meses permaneció sin poder salir al sol y denunció que, en algunos periodos, estuvo incomunicado de su familia.
Zúñiga sostuvo que fue utilizado como un «trofeo político» y afirmó que su entorno familiar también sufrió las consecuencias de su encarcelamiento, especialmente su hijo menor, quien tenía seis años cuando fue detenido.
Finalmente, cuestionó que varios militares involucrados en el caso hayan sido dados de baja y perdieran beneficios institucionales antes de contar con una sentencia ejecutoriada. Vía// Que No Me Pierda (QNMP)
