El periodista y analista internacional sostuvo en “De Primera Mano” que Estados Unidos habría considerado inicialmente a Bolivia como parte de su estrategia regional, pero que actualmente existiría una distancia entre las expectativas depositadas en el gobierno de Rodrigo Paz y sus resultados. También cuestionó la falta de decisiones estructurales y de una comunicación de gobierno definida.
El periodista y analista internacional Erick Fajardo afirmó que la percepción internacional sobre Bolivia se volvió más escéptica frente al gobierno de Rodrigo Paz y sostuvo que, desde Washington, habría disminuido el entusiasmo inicial respecto a la capacidad de la actual administración para consolidar su mandato y ejecutar cambios estructurales.
Durante su participación en “De Primera Mano”, Fajardo señaló que existen dos vertientes para analizar la percepción internacional del país. Una de ellas corresponde a la posición de Estados Unidos y mencionó declaraciones atribuidas al secretario de Estado, Marco Rubio, sobre Bolivia como un “ejemplo imperfecto” de una transición democrática.
Según Fajardo, esa referencia mostraría la preocupación de Washington por procesos electorales que se adelantan sin una transición adecuadamente gestionada. En ese contexto, sostuvo que Estados Unidos no considera que adelantar elecciones sea necesariamente una solución para una crisis política.
El analista también mencionó un informe del Center for Strategic and International Studies y afirmó que el documento plantea dudas sobre la continuidad del actual gobierno. Al resumir esa evaluación, utilizó la expresión “presidencia accidental” y señaló que existiría incertidumbre sobre la posibilidad de que Paz concluya el año 2026 en el poder.
Fajardo consideró que las señales emitidas desde Washington muestran un cambio respecto al entusiasmo que, según su interpretación, existía al inicio de la administración. “Creo que lo del secretario Rubio ya es una consideración que establece que el gobierno de Paz es un gobierno de transición”, sostuvo.
El analista cuestionó además la capacidad del Gobierno para tomar decisiones estructurales y afirmó que una de sus principales falencias es la ausencia de una estrategia clara de comunicación gubernamental. En particular, criticó que equipos utilizados durante campañas electorales sean trasladados a funciones de comunicación de gobierno.
Sin embargo, consideró que el problema es más profundo y lanzó una crítica directa a la gestión presidencial: “No hay gobierno. Es decir, el gobierno ha renunciado a gobernar. El presidente Paz no gobierna”.
Fajardo explicó que, a su criterio, existe una diferencia entre administrar la estructura pública y ejercer conducción política. En ese marco, cuestionó la permanencia de una burocracia que, según afirmó, mantiene capacidad de decisión dentro del Estado y dificulta la ejecución de cambios.
También sostuvo que el Gobierno perdió parte de la oportunidad política que tenía al inicio de su mandato para impulsar transformaciones estructurales. Puso como referencia las decisiones adoptadas por Donald Trump en Estados Unidos y Javier Milei en Argentina durante los primeros momentos de sus respectivas administraciones.
“Paz perdió la ventana de oportunidad, se le fue el timing para tomar decisiones”, afirmó.
Sobre la reforma constitucional impulsada desde la Asamblea Legislativa Plurinacional, Fajardo consideró que el escenario actual es más complejo que al inicio de la gestión. Afirmó que la vigencia del estado de excepción dificulta avanzar en ese proceso y citó la posición atribuida al exalcalde Juan del Granado respecto a la necesidad de levantar esa medida para impulsar una reforma constitucional.
En relación con la política internacional, Fajardo también cuestionó la posición que, según su interpretación, Bolivia mantiene frente a la estrategia regional de Estados Unidos. Afirmó que Washington esperaba señales más claras de alineamiento con su política regional y sostuvo que esa oportunidad habría disminuido.
“Pienso que ya Washington se ha movido a esperar más bien que, por ejemplo, el indictment salga en el juicio contra el coronel Dávila en Florida”, señaló, al referirse a un eventual proceso judicial que, según su análisis, podría generar nuevas acciones contra otras personas, incluido Evo Morales.
El analista también planteó una lectura particular sobre el resultado electoral boliviano. Sostuvo que el voto no solamente expresó rechazo al Movimiento al Socialismo, sino también al sistema político tradicional y a la posibilidad de que sectores identificados con las élites económicas de Santa Cruz asumieran el control del Gobierno nacional.
En su interpretación, Paz habría sido percibido por parte del electorado como una alternativa distinta al sistema tradicional, pese a su trayectoria política, mientras que Edmand Lara habría representado otro componente de esa búsqueda de renovación.
Finalmente, Fajardo sostuvo que Bolivia atraviesa una etapa distinta de la política tradicional y que los actores políticos deben entender una dinámica en la que las decisiones son observadas y cuestionadas en tiempo real por la sociedad y las redes sociales.
Afirmó que la capacidad del Gobierno para recuperar respaldo dependerá de su posibilidad de construir acuerdos, tomar decisiones y responder a las nuevas condiciones políticas internas y externas.
