El Gobierno anunció el impulso de un proyecto de nueva ley de hidrocarburos que contempla la aplicación de tributos de hasta el 50% para las empresas petroleras, como parte de una reforma orientada a reactivar la inversión en el sector y recuperar la producción de gas y petróleo en el país.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que la propuesta busca eliminar la discrecionalidad en los contratos vigentes y establecer un marco normativo más claro y predecible. Según la autoridad, el objetivo es atraer nuevas empresas interesadas en operar en Bolivia bajo reglas estables que otorguen mayor seguridad jurídica y fomenten la inversión en exploración y producción.
El proyecto será enviado en los próximos días a la Asamblea Legislativa Plurinacional y se perfila como una de las primeras reformas estructurales del área energética. De acuerdo con el Ejecutivo, la iniciativa responde a la necesidad de revertir la caída sostenida en la producción de gas, exportaciones y reservas en los últimos años, además de ordenar el sistema regulatorio del sector.
El Gobierno sostiene que la propuesta busca combinar una mayor participación del Estado con incentivos para el retorno del capital privado. En ese marco, se plantea que el nuevo esquema no tenga como objetivo desalentar inversiones, sino generar condiciones de previsibilidad para facilitar nuevos proyectos de exploración.
El presidente Rodrigo Paz señaló que la futura norma debe surgir de un “acuerdo entre los bolivianos” y constituir un cambio estructural que permita atraer inversiones y reactivar la economía a través del sector energético.
