La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) se declaró este martes en “estado de emergencia total” por la persistente escasez de diésel y advirtió que la falta de combustible comienza a comprometer la producción de alimentos. A la preocupación se sumó el sector porcicultor, que alertó sobre un incremento en los costos de producción que podría reflejarse en el precio de la carne si la situación se prolonga.
Tras reunirse con autoridades del Ministerio de Hidrocarburos y YPFB, el presidente de la CAO, Klaus Frerking, señaló que la mayor preocupación se concentra en los pequeños productores, que representan cerca del 70% del sector y dependen del abastecimiento en surtidores. “No podemos poner en riesgo la seguridad alimentaria del país”, afirmó, al recordar que la crisis generada por los 53 días de bloqueos aún afecta a las cadenas productivas.
Frerking informó que la zafra cañera registra un retraso cercano al 20% y explicó que la escasez de combustible dificulta el traslado de granos, maquinaria e insumos, además de impedir la planificación de las campañas agrícolas. “Sin planificación no hay agropecuaria, no hay productor de leche, no hay productor de soya ni productor de ganado. La base de esa planificación es contar con diésel”, sostuvo.
El dirigente indicó que las autoridades comprometieron mayores asignaciones de combustible durante los próximos días y anunció que la CAO realizará un seguimiento diario para verificar si mejora el abastecimiento en las principales zonas productivas.
Asimismo, recordó que el agro consume alrededor del 16% del diésel demandado en Bolivia y señaló que la falta de carburante también afecta al transporte, la minería y la agroindustria, elevando los costos logísticos y de producción.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Criadores de Cerdo de Granjas Tecnificadas de Santa Cruz (Acricer), Javier Urenda, informó que los bloqueos provocaron pérdidas cercanas a Bs 90 millones y afectaron el capital operativo de las granjas. Añadió que la escasez de diésel dificulta el traslado de alimento balanceado, animales y carne hacia los mercados.
Urenda reveló que algunos productores llegaron a pagar hasta Bs 18 por litro de diésel en el mercado informal para mantener sus operaciones y advirtió que el mayor costo del combustible, sumado al incremento de los fletes y de los insumos por la subida del dólar, está elevando los costos de producción. “Nadie puede absorber esos costos de manera indefinida”, afirmó.
El dirigente explicó que Santa Cruz concentra cerca del 80% de la producción nacional de carne de cerdo, con entre 82.000 y 90.000 animales mensuales. Si bien aseguró que el abastecimiento se mantiene, advirtió que una escasez prolongada de diésel podría afectar la regularidad de las entregas y terminar trasladando parte de esos costos al consumidor.
