El presidente Rodrigo Paz afirmó que recibió la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos “en un estado de calamidad administrativa, financiera y técnica” y aseguró que los problemas recientes con la calidad de la gasolina “no fue un simple error técnico, no fue impericia, fue un acto deliberado de sabotaje”. Señaló que se detectó un “plan sistemático para desestabilizar al gobierno”.
El mandatario anunció que desde las 6:00 de la mañana se activó el resguardo de plantas estratégicas con apoyo de las Fuerzas Armadas. “Estamos actuando en la defensa de la patria y de los intereses de todos los bolivianos”, sostuvo, al indicar que la medida busca “blindar nuestra soberanía energética” y garantizar la trazabilidad en la producción y distribución de gasolina.
Además, informó que desde el martes 3 de marzo se incorporarán aditivos estabilizantes para mejorar la calidad del combustible, sin incremento de precio. “Es una mejora técnica de vanguardia, no implica aumento de precios”, afirmó. También aseguró que se fortalecerá el sistema de registro para compensaciones a los afectados y advirtió: “No hay vuelta atrás. Bolivia no regresará jamás a ese pasado corrupto”.
