La reducción en la oferta de alimentos, el incremento sostenido de precios y las largas filas para adquirir productos básicos reflejan el impacto de los bloqueos de caminos en La Paz, donde familias y comerciantes expresan creciente preocupación por el abastecimiento y la crisis económica.
A 38 días del conflicto y los bloqueos de carreteras en el país, los principales centros de abastecimiento de La Paz evidencian una creciente escasez de productos básicos y un fuerte incremento en los precios de la canasta familiar.
En mercados como Rodríguez y Garita de Lima, comerciantes y compradores reportan dificultades para conseguir pollo, huevos, carne y verduras, mientras largas filas se repiten diariamente tanto en centros de abasto como en estaciones de servicio.
Durante un recorrido realizado por distintos mercados paceños se constató una limitada provisión de pollo. En el mercado Rodríguez, considerado uno de los principales centros de abastecimiento popular, el pollo entero alcanza precios de entre 120 y 140 bolivianos, aunque en varios puestos el producto ya se encontraba agotado.
La situación también afecta a los huevos. El maple de 30 unidades llega a comercializarse hasta en 70 bolivianos, convirtiéndose en uno de los productos más demandados por las familias. En algunos mercados, el arribo de nuevos lotes provoca aglomeraciones inmediatas de compradores que buscan acceder al producto antes de que vuelva a agotarse.
Las carnes registran incrementos significativos. El kilo de costilla de res alcanza los 80 bolivianos y algunos cortes de pulpa llegan hasta los 160 bolivianos, duplicando precios habituales. A ello se suma el encarecimiento de verduras y otros productos esenciales, situación que reduce la capacidad de compra de los hogares paceños.
En la Garita de Lima, varios puestos y agencias distribuidoras presentan poca actividad debido a la baja provisión de alimentos. Comerciantes y consumidores expresan preocupación ante la continuidad de los bloqueos y sus efectos sobre el abastecimiento.
El impacto de la crisis también se refleja en las estaciones de servicio, donde continúan extensas filas de vehículos y motocicletas para adquirir combustible. En varios sectores de la ciudad, los conductores permanecen durante horas e incluso toda la noche esperando cargar gasolina.
En medio de este escenario, el presidente Rodrigo Paz difundió un mensaje dirigido a la población de La Paz y El Alto, en el que aseguró avances en el abastecimiento de combustibles y gas licuado de petróleo. Según informó, en los últimos días ingresaron más de un millón de litros de gasolina y 40.000 garrafas de gas para aliviar gradualmente la situación.
“Aún queda mucho por hacer. Gracias al pueblo boliviano por la resistencia y la fortaleza en estos momentos difíciles. Seguiremos trabajando con firmeza hasta devolver tranquilidad a cada hogar y la estabilidad que Bolivia merece”, expresó el mandatario.
Actualmente, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reporta 85 puntos de bloqueo que afectan la conectividad en al menos seis departamentos del país.
En este contexto, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Regulación del Estado de Excepción, mientras persiste la expectativa sobre las medidas que asumirá el Gobierno para restablecer la circulación en las carreteras y normalizar el abastecimiento de alimentos y combustibles.
Por ahora, en los mercados paceños continúa predominando un escenario marcado por menor oferta de productos, incremento de precios y creciente preocupación de las familias por el acceso a alimentos básicos.
