Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos informó que, en el marco de un proceso de reestructuración técnica, desvinculó a 410 funcionarios con el objetivo de optimizar recursos, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la transparencia institucional. Según la estatal, varios de los exfuncionarios ya enfrentan procesos por presuntamente haber afectado las operaciones de la empresa, algunos con medidas cautelares en curso.
El presidente de YPFB, Yussef Akly Flores, señaló que la medida busca “corregir irregularidades heredadas” y garantizar una gestión basada en criterios técnicos y éticos. Un informe de la Gerencia de Talento Humano Corporativo identificó presuntas designaciones irregulares en el Comité Mixto de Higiene y Seguridad Ocupacional, posibles casos de nepotismo y movimientos internos para encubrir responsabilidades. La actual administración inició procesos para anular esas designaciones y revisar perfiles profesionales.
La empresa también atribuyó los recientes problemas en la calidad de la gasolina a un presunto sabotaje interno organizado para desestabilizar la compañía y al Gobierno. En ese marco, anunció investigaciones en curso y acciones legales “con todo el peso de la Ley” contra los responsables. Desde noviembre de 2025, YPFB impulsa medidas anticorrupción, como acompañamiento a investigaciones fiscales, intervención en distritos comerciales, control físico de plantas con apoyo del Ejército y activación de mejoras técnicas en combustibles para recuperar la confianza ciudadana.
