El presidente de Argentina, Javier Milei, dijo que su plan económico empieza a dar resultados con la remisión de la escalada inflacionaria, aunque la pobreza sigue acosando a la mayoría de argentinos. La devaluación de su moneda y la liberación de precios disparó el costo de vida.
El presidente argentino Javier Milei reivindicó el plan de ajuste que ha aplicado desde que llegó al poder en diciembre y estimó que la inflación ha seguido desacelerándose y en febrero se ubicará en torno del 15 %.
El mandatario, un economista ultraliberal y de extrema derecha, afirmó el martes ante productores agropecuarios reunidos en la feria agroindustrial Expoagro “que hay un consenso alcanzado en que el indicador del mes de febrero estará en torno al 15 %, casi cinco puntos menos que en enero”.
La suba de precios en diciembre fue de 25,5 % y en enero de 20,6%, mientras que la interanual alcanzó 254,2 %. El Instituto Nacional de Estadística y Censos informará la tasa de febrero la próxima semana.
La inflación es la principal preocupación de los argentinos, según los sondeos de opinión. En el marco de su plan ortodoxo, el gobierno de Milei llevó a cabo una devaluación del peso de más de 50 % al poco de asumir el 10 de diciembre, que aceleró la inflación. Además implementó una desregulación de precios que estaban controlados y eliminó los subsidios a ciertos sectores como el del transporte público y el energético.
Esas medidas, que según el presidente eran necesarias para corregir distorsiones de la economía, dispararon el valor de los alimentos y otros artículos de primera necesidad, así como del transporte, la luz, los servicios de salud y de educación privados.
(Voa)

