El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco Quintanill, y la nueva administración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), bajo la presidencia de Sebastián Daroca, descartaron cualquier intención de privatizar la estatal petrolera y anunciaron el inicio de una reestructuración integral del sector energético.
“El Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira no va a permitir la privatización de Yacimientos. Es completamente falso que se tenga esa intención; lo que se busca es fortalecer YPFB para volverla una empresa competitiva”, afirmó el ministro Marcelo Blanco Quintanill, al remarcar que la estatal debe recuperar su rol productivo y estratégico.
En esa misma línea, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, fue enfático al señalar que “YPFB no se privatiza, se fortalece para afrontar los desafíos del futuro”, en el marco de una nueva etapa institucional vinculada a la próxima ley de hidrocarburos.
Como primera medida de su gestión, Daroca anunció una evaluación integral del personal de la empresa y una reestructuración interna inmediata. “Hemos pedido a todos los ejecutivos, gerentes, directores y personal de alto nivel que pongan sus cargos a disposición de la presidencia ejecutiva”, afirmó, precisando que el proceso busca realizar una evaluación técnica, meritocrática y funcional de toda la estructura de YPFB.
El presidente de la estatal agregó que esta medida se enmarca en un proceso de reorganización profunda, señalando que “vamos a iniciar una evaluación exhaustiva de todo el personal de YPFB, porque sabemos que hay gente valiosa, pero también personas que han estado haciendo daño a la institución”.
Daroca también anunció el inicio de una revisión externa con apoyo de instituciones internacionales para la modernización de la empresa, en paralelo a un proceso de reforma estructural que se aplicará en las próximas semanas.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, sostuvo que la situación del sector energético requiere coordinación total del gabinete, afirmando que “cuando se genere un problema, estamos todos los ministros para apoyar”, y que la respuesta del Ejecutivo es integral frente a la crisis de combustibles.
En ese contexto, el Gobierno informó que el abastecimiento de carburantes comenzó a normalizarse tras episodios de escasez vinculados a una sobredemanda coyuntural, especialmente en sectores productivos, y que se reforzaron los despachos a nivel nacional.
Dentro de las medidas de reorganización, la nueva administración de YPFB también instruyó la presentación de cartas de renuncia de autoridades ejecutivas como parte del proceso de evaluación interna, medida que busca reestructurar la conducción de la empresa durante el periodo de transición.
“Este proceso es parte de una evaluación integral de la empresa, que nos permitirá tomar decisiones técnicas sobre la continuidad o renovación de los cargos”, explicó Daroca, al señalar que la reestructuración se desarrollará en un plazo de entre 15 y 20 días hábiles.
El presidente de YPFB reiteró además que la nueva gestión aplicará una política de “tolerancia cero a la corrupción”, asegurando que “no vamos a tolerar la corrupción y vamos a ser firmes en construir una empresa transparente al servicio de los bolivianos”.
Finalmente, las autoridades señalaron que el objetivo de esta etapa es recuperar la eficiencia operativa de YPFB, garantizar transparencia en su administración y consolidar su rol estratégico en el desarrollo energético del país.
