El analista internacional Gabriel Ben afirmó que el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel responde a una combinación de factores geopolíticos y estratégicos. “Fue una guerra planificada… Irán es un problema para Estados Unidos”, sostuvo, al señalar que también influye la competencia global, especialmente por el petróleo que Teherán comercializa con China, lo que altera el equilibrio económico internacional.
En ese contexto, el analista indicó que para Israel “es una guerra existencial”, mientras que el presidente Donald Trump tendría objetivos más amplios. “Quiere entrar a la historia como el sheriff que logró derribar los tres países… Irán, Venezuela y Cuba”, afirmó, en referencia a su estrategia internacional, que incluye presión sobre gobiernos considerados adversarios. Esta postura se enmarca en políticas de confrontación que Washington ha sostenido frente a estos países .
Sin embargo, advirtió que el conflicto podría prolongarse y no tener una salida inmediata. “Irán no va a levantar una bandera blanca”, aseguró, al explicar que el régimen podría resistir pese a los ataques, aunque con limitaciones frente al poder militar conjunto de Estados Unidos e Israel. En ese escenario, alertó sobre consecuencias globales, especialmente en el mercado energético y la estabilidad de la región.
