La Policía Boliviana ejecutó un operativo en la localidad de Chuspipata, en los Yungas de La Paz, tras denuncias de funcionarios y cooperativistas sobre la presencia de un grupo que generaba temor en la zona. Como resultado, se aprehendió a 36 personas que se encontraban en campamentos, donde además se hallaron armas de fuego, explosivos y sustancias controladas.
El comandante departamental, Juan Soto Peña, informó que en los campamentos se secuestraron dinamita, armas de distintos calibres, cartuchos, teléfonos celulares y otros elementos, incluyendo explosivos listos para su uso. El hallazgo —según la autoridad— evidencia la peligrosidad del grupo y la magnitud del material incautado durante la intervención policial.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los aprehendidos serían presuntos avasalladores que pretendían tomar control de un centro minero en la región. La Policía inició procesos por portación ilegal de armas y otros delitos, mientras anunció que continuará con operativos en los Yungas para garantizar la seguridad y determinar la procedencia del arsenal incautado.
