El presidente Rodrigo Paz presentó este lunes, desde la Casa Grande del Pueblo, la Ley de Alivio Tributario, una norma que —según el Gobierno— busca reducir la carga económica de pequeños contribuyentes, gremiales, transportistas, artesanos y cuentapropistas mediante mecanismos de regularización y alivio fiscal.
Durante el acto oficial, el mandatario afirmó que la norma fue construida a partir de compromisos asumidos durante la campaña electoral y sostuvo que representa “el alivio tributario más grande de la historia de Bolivia”.
Según Paz, la medida alcanzará a más de 230 mil familias y permitirá liberar cerca de un millón de cuentas vinculadas a obligaciones tributarias, principalmente de pequeños contribuyentes.
El Presidente aseguró que la iniciativa apunta a beneficiar especialmente a gremiales, cuentapropistas, transportistas y pequeños negocios afectados por obligaciones acumuladas, señalando que el objetivo es facilitar la formalización económica.
En su intervención, Paz también informó que el Gobierno redujo en 30% el gasto público del nivel central y anunció que él y sus ministros disminuyeron sus salarios en 50%, recursos que —según explicó— serán destinados mediante mecanismos solidarios a sectores que requieran apoyo.
En esa línea, defendió la necesidad de ordenar las finanzas públicas sin afectar sectores sensibles como salud y educación, que, según dijo, fueron priorizados en la asignación de ítems.
“Lo que no hemos querido cortar es salud y educación, porque entendemos que es un tema central”, sostuvo.
El presidente añadió que la formalización económica debe volverse más accesible, ya que actualmente “ser formal en Bolivia es caro”, lo que empuja a muchos sectores hacia la informalidad.
Finalmente, aseguró que la ley forma parte de un paquete de reformas económicas orientadas a la reactivación y al crecimiento, y anticipó que en los próximos días se presentarán nuevas medidas complementarias.
