Durante una entrevista en el programa “De Primera Mano” de La Paz Media 96.7, el analista económico Gonzalo Chávez advirtió que la actual conflictividad social y los bloqueos de caminos están afectando el desempeño económico del país y debilitando los avances que comenzaban a registrarse en algunos indicadores macroeconómicos.
Chávez señaló que, pese a señales positivas como la estabilización del tipo de cambio y el repunte de las exportaciones en el primer trimestre de 2026, la coyuntura de protestas está generando efectos adversos en la economía. “Esta conflictividad social tan variopinta… yo diría inclusive voy a usar una palabra un poco fuerte, esquizofrénica”, afirmó, al referirse a la diversidad de demandas que van desde incrementos salariales hasta pedidos políticos como la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Añadió que “se está produciendo un cerco especialmente hacia el poder político” y que el Gobierno ha perdido iniciativa en temas estructurales como la inflación, el Presupuesto General del Estado 2026 y los acuerdos financieros internacionales.
El economista sostuvo que los bloqueos rompen cadenas productivas, comerciales y logísticas, generando un deterioro económico progresivo. En ese marco, fue enfático al describir el efecto de estas medidas: “El bloqueo es probablemente la acción de daño más grave que puede haber en una sociedad, porque es atentar contra lo colectivo a partir de las venas del cuerpo social, cortas las venas, asfixias al cuerpo económico”. Añadió que esta práctica “se ha romantizado terriblemente” y que en la práctica termina afectando a toda la población.
Chávez también sostuvo que el país atraviesa un escenario de desgaste político que impide planificar a mediano y largo plazo. “Es un desgaste que va a la base y que machaca, machaca, machaca y va generando un clima de incertidumbre que perjudica a la economía”, afirmó.
En relación al conflicto por la Ley 1720, consideró que el proceso evidenció debilidades institucionales y falta de debate previo. “Hemos pasado el fanatismo normativo”, señaló, al cuestionar la aprobación de normas sin políticas públicas previas que orienten su implementación. A su juicio, el país está cayendo en la idea de que “la ley resuelve la política económica”, cuando —dijo— debería ser al revés.
Finalmente, explicó que las políticas públicas deben construirse a partir del voto, el diálogo y la concertación entre actores sociales y económicos. “Tienes que tener acuerdos sociales y políticos”, sostuvo, al remarcar que las reformas estructurales requieren consenso técnico e institucional para ser sostenibles.
