El vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que la mayoría de los sectores movilizados no presenta demandas concretas que puedan ser atendidas dentro del marco constitucional y consideró que varias de sus exigencias han dejado de ser sectoriales para trasladarse al ámbito político.
“Se limitan a plantear cosas que la Constitución no permite”, afirmó, al señalar que el Gobierno mantiene su disposición al diálogo con distintos sectores sociales y autoridades electas del país.
En esa línea, aseguró que se continúa con la agenda de conversación en distintos departamentos y con organizaciones productivas. “Seguimos trabajando para presentar las leyes de transformación del país a la Asamblea Legislativa”, indicó, y remarcó que “nada va a poder cambiar la decisión tomada por el pueblo boliviano de cambiar de rumbo”.
El vocero también condenó el uso de la violencia en recientes conflictos sociales y expresó su preocupación por agresiones registradas contra periodistas. “Sin la labor de ustedes no hay democracia”, señaló, garantizando el respaldo al trabajo periodístico.
Respecto a los bloqueos de caminos, Gálvez afirmó que estos generan perjuicios a la población, afectando el traslado de alimentos y medicamentos en varias regiones del país. “Hemos visto abusos donde no están pasando alimentos ni medicamentos, todos lo estamos sufriendo”, dijo.
Asimismo, pidió a los sectores movilizados explicar públicamente sus demandas. “Les pedimos sensatez a todos los que quieran protestar, pero respeten el derecho de todos los demás”, expresó, remarcando que el diálogo sigue abierto de manera permanente.
Finalmente, aseguró que el Ejecutivo prioriza la concertación con productores, organizaciones sociales y autoridades locales. “El país sigue trabajando en su gran mayoría, la respuesta de los bolivianos es el trabajo, la paz y la tranquilidad”, concluyó.
