El candidato a la Gobernación de Santa Cruz, Otto Ritter, cuestionó las encuestas de intención de voto y aseguró que “están tan devaluadas” y “han sido hechas de mala leche”, al considerar que no reflejan la realidad del electorado. En ese contexto, afirmó que su candidatura “es la del pueblo”, mientras que la de su rival, Juan Pablo Velasco, responde a “grupos de poder”. Además, remarcó que encara la recta final “tranquilos, haciendo nuestra campaña” y sin acuerdos políticos: “no hemos firmado compromisos con nadie para repartir la gobernación”.
El postulante también se refirió a la estrategia de campaña y al respaldo que recibe, señalando que “prácticamente todos los alcaldes electos” y sectores sociales lo apoyan. Anunció que continuará con recorridos en la Chiquitanía y Puerto Quijarro, donde prevé cerrar su campaña. En relación con su contrincante, lanzó cuestionamientos sobre su imagen política y estilo, en medio de una campaña marcada por la confrontación.
En cuanto a sus propuestas, Ritter planteó recuperar el control total de la salud a nivel departamental y generar recursos mediante distintas iniciativas. “Vamos a hacer un concierto (…) y con eso empezamos a construir el oncológico”, explicó, además de proponer la creación de una lotería regional y un impuesto específico para financiar el sistema. También planteó una agencia tributaria departamental para recaudar y redistribuir recursos, asegurando que “tenemos todo planificado” y que su gestión estará enfocada en resultados, lucha contra la corrupción y defensa de la propiedad privada.
