Más de mil personas -700 en suelo israelí y más de 400 en Gaza- murieron en dos días de guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás, que capturó a un centenar de rehenes en una sorpresiva ofensiva contra el Estado hebreo.
El primer ministro Benjamín Netanyahu pidió a los israelíes prepararse para una guerra “larga y difícil” y el ejército anunció la próxima evacuación de todos los habitantes de zonas cercanas a la Franja de Gaza.
La ofensiva desencadenada el sábado por Hamás, que gobierna Gaza, dejó de momento en Israel más de 700 muertos y 2.150 heridos, 200 de ellos en “estado crítico”, según el balance actualizado por las Fuerzas de Defensa de Israel.
Los bombardeos lanzados como réplica por Israel contra Gaza ocasionaron 413 muertos -entre ellos 78 niños y 41 mujeres-, así como 2.300 heridos, indicó el ministerio de Salud de ese enclave palestino.
El gobierno israelí indicó además que Hamás capturó a “más de 100” personas, tomándolas como “prisioneras”.
Apoyo militar
Estados Unidos comenzó ayer a enviar ayuda militar a Israel y a acercar su fuerza naval al Mediterráneo, tras los sorpresivos ataques lanzados por la organización palestina Hamás.
En una llamada con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el domingo, el presidente estadounidense Joe Biden anunció que “habrá ayuda adicional para las fuerzas armadas israelíes y habrá más en los próximos días”, según un comunicado de prensa de la Casa Blanca.
Vía: Agencias
