La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia ratificó un paro nacional de 24 horas para el martes 5 de mayo, decisión asumida en un ampliado en Santa Cruz. La medida contempla bloqueos en las principales carreteras del país, la interrupción del tráfico en capitales departamentales y el cierre de pasos fronterizos. El dirigente Lucio Gómez advirtió que la protesta podría escalar de forma progresiva si no reciben respuestas a sus demandas.
El sector exige soluciones ante la falta de suministros y la deficiente calidad de los carburantes, además del resarcimiento por daños económicos derivados de la escasez de diésel y la normalización en la entrega de GNV. También rechazan cualquier incremento en el precio de los combustibles o intentos de privatización de YPFB.
Los choferes solicitaron una reunión urgente con autoridades del área económica, hidrocarburos y gobierno, además de la evaluación de responsables del sector. Advirtieron que, de no existir respuesta, no descartan radicalizar las medidas hasta un paro indefinido.
