El analista económico Julio Alvarado advirtió que Bolivia puede ingresar nuevamente en un escenario de conflictos sociales ante los anuncios de bloqueos y cuestionamientos al Gobierno de Rodrigo Paz. En ese contexto, pidió al Ejecutivo abrir espacios de diálogo con las fuerzas políticas representadas en el Parlamento y con los sectores sociales que amenazan con movilizaciones.
Alvarado sostuvo que las protestas son legítimas siempre que se desarrollen dentro del marco constitucional. “Toda protesta es válida siempre que se marque en la Constitución y las leyes”, afirmó, al recordar que el artículo 108 de la Constitución establece la obligación de los ciudadanos de conocer, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes.
El analista cuestionó también la respuesta del Gobierno frente a la crisis económica y energética y señaló que, durante estos diez meses, no logró resolver el abastecimiento de combustibles ni la falta de dólares.
“Lamentablemente el gobierno estos 10 meses nos ha demostrado que no ha sido posible, no ha estado en la capacidad de detener la crisis y de abastecer al mercado nacional de combustibles y de dólares”, sostuvo.
Ante esta situación, planteó un cambio radical de la política económica y una reestructuración del equipo de Gobierno. Entre sus propuestas mencionó la reducción del déficit fiscal, el cierre de empresas estatales que consumen recursos y una reducción del aparato estatal.
Alvarado también cuestionó que el Gobierno no haya generado un espacio de diálogo político y planteó convocar a las fuerzas representadas en el Parlamento.
“Ya debería haber convocado una cumbre política de todas las fuerzas representadas en el Parlamento”, afirmó.
Además, pidió al Ejecutivo acercarse a las organizaciones sociales que anuncian movilizaciones para evitar que los conflictos escalen.
“El gobierno, si bien tiene que reunirse con los líderes de las fuerzas políticas que están representadas en el Parlamento, también tiene una tarea pendiente. Al gobierno le faltan operadores políticos”, señaló.
En esa línea, remarcó que el diálogo debe alcanzar también a sectores que no son afines al Ejecutivo.
“Gobernar significa conversar, dialogar con todas, con todos los sectores de la población, independientemente si son afines al gobierno o no”, sostuvo.
El analista también planteó la necesidad de reformas estructurales y consideró que algunos artículos de la Constitución deberían ser modificados para generar mejores condiciones para la inversión extranjera. Como ejemplo, mencionó el artículo 320 y cuestionó las restricciones al arbitraje internacional.
“Si no se modifica el artículo 320 para dar seguridad jurídica a las empresas extranjeras, de ninguna manera van a venir a invertir al país”, afirmó.
Alvarado también consideró necesaria una reestructuración de instituciones como la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas y YPFB. A su criterio, el Gobierno debió aprovechar los primeros meses de gestión para impulsar cambios institucionales.
Respecto a la crisis de combustibles, sostuvo que el Ejecutivo debe asumir decisiones inmediatas y cuestionó que las autoridades no puedan garantizar cuándo se normalizará el abastecimiento.
“Si no es competente para dar una fecha, entonces dé un paso al costado”, manifestó al referirse a los funcionarios responsables del área.
Finalmente, Alvarado advirtió que el escenario de los próximos meses puede complicarse si el Gobierno no modifica su rumbo.
“Si no cambia su política, los problemas se vienen. Si no cambia su equipo, que ha demostrado no estar a la altura de los desafíos que tiene el país, su gobierno corre un serio peligro”, afirmó.
El analista insistió en que cualquier salida a la crisis debe mantenerse dentro de la Constitución y las leyes y advirtió sobre la necesidad de evitar que Bolivia vuelva a escenarios de violencia política.
“Un octubre del 2003 no puede volverse a repetir porque queremos los ciudadanos que en Bolivia rija la democracia, rija el Estado de derecho”, concluyó.
