El representante de la Confederación Nacional de Gremiales y por Cuenta Propia de Bolivia, César González, afirmó que las ventas del sector cayeron en más de 50 por ciento y advirtió sobre el cierre de negocios y puestos de venta. “El gran problema es que cuando tú estás trayendo de manera legal estos productos, el pago del arancel y el pago de IVA es a la moneda del dólar al cambio oficial”, señaló.
El sector gremial se declaró en emergencia ante la reducción de sus ventas y el incremento de los costos vinculados al dólar, los carburantes y las importaciones. César González informó que la situación será analizada en un ampliado nacional convocado para este viernes 11 de septiembre en Copacabana.
González señaló que “las ventas han bajado en más de un 50 por ciento en todo el territorio nacional” y explicó que cada vez más comerciantes ingresan a las calles debido a la falta de espacios en los mercados establecidos.
El dirigente aclaró que no se trata únicamente de una quiebra de negocios, sino de una reducción progresiva del capital de los comerciantes. Explicó que los capitales destinados a mercadería oscilan entre 2.000 y 10.000 bolivianos y que, ante la falta de ventas, los comerciantes terminan consumiendo ese capital para mantenerse.
Uno de los principales puntos que será analizado en el ampliado será el impacto del dólar. González explicó que los comerciantes que importan productos o insumos necesitan dólares para realizar sus operaciones, mientras que sus ventas en el mercado interno se realizan en bolivianos.
También cuestionó los controles en las denominadas aduanillas y señaló que existen comerciantes a quienes se les retiene mercadería producida en Bolivia cuando la trasladan de un departamento a otro.
“Vamos a tocar este tema de trasladar las mercancías que se producen en Bolivia de un departamento a otro”, afirmó.
Entre los puntos que serán tratados en el ampliado nacional están:
• La crisis económica, social y política y su impacto en el sector gremial.
• El precio y abastecimiento de diésel, gasolina y otras fuentes de energía.
• La disponibilidad de dólares y divisas.
• La situación del régimen simplificado frente al incremento del dólar y la caída de las ventas.
• Las importaciones de mínima cuantía y los controles en las zonas fronterizas.
• La conversión de vehículos que funcionan con diésel y gasolina a sistemas eléctricos.
• Las propuestas presentadas al Gobierno para enfrentar la situación económica.
González también planteó tres medidas como parte de las propuestas del sector. La primera es el cumplimiento de la promesa de “cero trancas”. La segunda consiste en liberar las importaciones de diésel y suspender el cobro de IT e IVA hasta que Bolivia pueda producir este combustible.
Según su planteamiento, esta medida permitiría que el diésel importado llegue a un precio aproximado de 14 a 14,50 bolivianos.
Como tercera medida, pidió al Gobierno escuchar las propuestas de los sectores que conocen la realidad económica del país y trabajar con profesionales que, según dijo, conozcan el territorio.
“Cero corrupción, dijo. Necesitamos que lo practiquen, no únicamente que lo prediquen”, sostuvo González.
Finalmente, informó que el sector gremial ya definió salir en movilización una vez concluido el estado de excepción, aunque señaló que las próximas acciones serán analizadas en el ampliado nacional de este viernes.
