El analista financiero Jaime Bravo afirmó que “todavía no hay estabilidad completa”, pese a que la inflación está controlada y el tipo de cambio se mantiene estable. Señaló que la economía sigue en transición y que factores externos, como el conflicto en Medio Oriente, podrían incidir en el contexto económico.
Las recientes disposiciones anunciadas por el Gobierno, entre ellas la condonación de deudas tributarias, fueron calificadas como una medida positiva por el analista Jaime Bravo, quien explicó que el sistema impositivo “se había convertido en una especie de instancia de extorsión” debido al crecimiento de multas e intereses acumulados durante años. En ese sentido, precisó que el proyecto de ley —actualmente en tratamiento legislativo— permitirá reducir la carga impositiva, especialmente para pequeños negocios, empresas y trabajadores independientes.
No obstante, advirtió que estas acciones deben ir acompañadas de una reducción del aparato estatal. “Esto tiene que ir acompañado de medidas que nos muestren que va a haber una contracción del aparato administrativo”, afirmó, al señalar la necesidad de avanzar hacia un Estado más eficiente, con menos burocracia y trámites.
En cuanto al contexto económico general, Bravo indicó que el país aún no alcanza una estabilidad plena. “Tenemos una inflación que está controlada, un tipo de cambio que está estable, pero todavía necesitamos llegar a ese piso de estabilidad”, sostuvo. Además, cuestionó el pedido de incremento salarial del 20%, al considerar que “va a generar más inflación” y podría afectar la inversión y el empleo.
El analista también se refirió a fenómenos como la deflación y la estanflación, señalando que la caída de precios registrada en febrero responde más a una “corrección” que a una contracción económica. Sin embargo, advirtió que los precios no volverán a niveles anteriores. “Una vez que han subido los precios, es casi imposible que vuelvan a bajar”, explicó, al mencionar que actualmente se vive una readecuación del consumo, incluso con reducción en las cantidades de productos.
Respecto al tipo de cambio, indicó que aún existe presión por la falta de dólares físicos, aunque destacó el uso creciente de activos digitales como el USDT para transacciones. A su juicio, la estabilidad dependerá en gran medida de la llegada de divisas mediante créditos e inversión extranjera.
Finalmente, alertó sobre los riesgos del contexto internacional. “El conflicto en Medio Oriente podría profundizarse y es una situación que no está en nuestras manos”, afirmó. En ese marco, advirtió que un eventual cierre del Estrecho de Ormuz “reduciría el abastecimiento de petróleo al 80%”, lo que podría generar ajustes económicos. Ante este escenario, consideró que avanzar hacia precios de mercado podría ser una opción, aunque reconoció que “va a crear un shock en el corto plazo”.
