El exministro de Gobierno cuestionó el actual funcionamiento de la unidad antidroga y sostuvo que se requiere una nueva estrategia frente al avance del crimen organizado. También se refirió a los hechos de violencia registrados en Santa Cruz y pidió fortalecer la respuesta del Estado.
El exministro de Gobierno Carlos Romero afirmó que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) “cumplió su ciclo” y planteó una reestructuración profunda de esta unidad, ante el escenario de violencia relacionado con el crimen organizado y el narcotráfico.
Durante una entrevista en el programa “De Primera Mano”, Romero señaló que los hechos registrados en el departamento de Santa Cruz deben ser investigados bajo diferentes hipótesis y no descartó que exista una disputa entre organizaciones criminales transnacionales por rutas y territorios vinculados al narcotráfico.
“No se descarta ninguna hipótesis, ni siquiera un rumor callejero”, afirmó Romero, al referirse a la necesidad de esclarecer los recientes hechos violentos.
El exministro mencionó los casos ocurridos en Yapacaní, San Matías y Santa Cruz de la Sierra, donde se registraron hechos de violencia con uso de armas de fuego, y sostuvo que estos acontecimientos reflejan un incremento de la capacidad operativa de grupos criminales.
A criterio de Romero, el Estado debe fortalecer el control territorial, mejorar la coordinación con países vecinos e implementar acciones de inteligencia para enfrentar a estas organizaciones.
Sobre la FELCN, Romero afirmó que el actual modelo requiere una modificación y cuestionó los resultados obtenidos en la lucha contra el narcotráfico.
“La FELCN ha cumplido su ciclo, está agotada. Hay que cerrarla, hay que hacer una reingeniería”, manifestó el exministro, quien aclaró que no se trata de retirar la responsabilidad de la Policía en la lucha antidroga, sino de modificar el esquema de funcionamiento de la unidad especializada.
Romero explicó que, desde su perspectiva, el monopolio investigativo dentro de la lucha antidroga puede generar riesgos de filtraciones y corrupción, por lo que planteó recuperar mecanismos de coordinación con otras instituciones y organismos internacionales.
Asimismo, se refirió a las denuncias sobre una posible infiltración del crimen organizado en instituciones del Estado y señaló que cualquier acusación debe ser investigada para determinar responsabilidades.
“Una cosa es que haya gente corrupta que es permeable a un soborno y otra cosa es que haya gente vinculada a organizaciones criminales”, señaló.
Respecto a las versiones sobre supuestos pagos para acceder a cargos dentro de la Policía, Romero consideró que se trata de una situación grave que debe ser investigada, al señalar que la designación de destinos dentro de la institución policial ha sido históricamente un punto cuestionado.
“Los nombramientos de destinos son la fuente de la corrupción”, afirmó, al plantear la necesidad de revisar los mecanismos internos de asignación.
Finalmente, Romero insistió en que la lucha contra el narcotráfico requiere una estrategia integral que incluya inteligencia, coordinación internacional y una reorganización institucional para responder al avance del crimen organizado.
