El exministro de Hidrocarburos sostuvo que la intervención puede ayudar a controlar el desvío de combustibles, pero no solucionará el problema estructural. También planteó garantizar dólares, facilitar la participación privada y aprobar nuevas leyes para el sector energético.
El exministro de Hidrocarburos y experto en energía Álvaro Ríos afirmó que la intervención de YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos puede contribuir a controlar el desvío de combustibles, pero advirtió que no resolverá la crisis energética de fondo si el Gobierno no elimina el subsidio a los carburantes.
“Negativo, no va a ser, lo digo contundentemente”, respondió Ríos al ser consultado sobre si una intervención de hasta 180 días permitirá solucionar los problemas estructurales de ambas instituciones.
Según el exministro, la intervención podría ayudar temporalmente a evitar que gasolina y diésel sean desviados hacia actividades ilegales o el contrabando, pero el problema continuará mientras exista una diferencia importante entre los precios internos y los internacionales.
“Puede solucionar en algo el tema de que por un tiempo se solucione el tema del contrabando, la gasolina, el diésel que van a lugares equivocados, en algo, pero ese diferencial entre el precio internacional y el precio boliviano va a seguir funcionando de una o de otra manera”, sostuvo.
Para Ríos, la principal medida estructural debe ser la eliminación del subsidio. “El tema de fondo es quitar los subsidios, no quitamos los subsidios, Bolivia va camino a Cuba”, afirmó.
El experto también cuestionó que el sector privado pueda asumir un mayor protagonismo en la importación y comercialización de combustibles mientras se mantenga el precio subsidiado.
“Yo traería dólares, abastecería, haría que el sector privado abastezca al país”, señaló, pero advirtió que los privados no tendrán incentivos para importar combustible si los consumidores continúan buscando el producto subsidiado.
Ríos planteó además que el Gobierno debe garantizar la disponibilidad de dólares para que YPFB y los importadores privados puedan acceder a divisas destinadas a la compra de combustibles. A su criterio, esto también permitiría reducir la presión sobre el tipo de cambio.
En ese contexto, respaldó el acceso a financiamiento del Fondo Monetario Internacional y señaló que parte de esos recursos debería permitir fortalecer la disponibilidad de dólares en el país.
El exministro también consideró necesaria una reforma estructural del sector energético mediante nuevas leyes de hidrocarburos y electricidad. Sostuvo que estas normas deberían permitir incrementar la producción de petróleo, gas y condensado, además de facilitar inversiones en generación solar y eólica.
Ríos también cuestionó la situación de las empresas estatales del sector energético y planteó cambios en YPFB y ENDE como parte de una solución de mediano y largo plazo.
Respecto al Decreto Supremo 5676, que establece un precio diferenciado para grandes consumidores y ha generado rechazo de algunos sectores, el exministro consideró que el Gobierno debería ampliar las medidas y avanzar hacia una modificación más profunda de la política de subsidios.
“Yo lo ampliaría, como le digo, yo traería dólares, abastecería, haría que el sector privado abastezca al país”, reiteró.
Ríos también atribuyó parte de las movilizaciones contra las medidas gubernamentales a factores políticos, una apreciación que corresponde a su análisis sobre el escenario nacional.
Sobre la situación del Gobierno de Rodrigo Paz, sostuvo que la administración enfrenta dificultades de gobernabilidad y que debe adoptar decisiones para garantizar el abastecimiento de combustibles durante los próximos años.
Finalmente, insistió en que mantener el actual esquema de subsidios agravaría los problemas de abastecimiento y contrabando.
“No quitamos los subsidios, Bolivia va camino a Cuba”, reiteró.
