Con miras a las elecciones generales del próximo 17 de agosto, una misión de la Unión Europea (UE), encabezada por Davor Ivo Stier, llegó a Bolivia para iniciar labores de observación electoral. La delegación ya ha comenzado su despliegue con más de 100 observadores que estarán presentes en todo el país.
En su primer día de actividades, Stier sostuvo una reunión con representantes del Órgano Electoral Plurinacional (OEP). Consultado sobre recientes declaraciones de sectores cercanos a Evo Morales, que fueron interpretadas como amenazas contra el desarrollo del proceso electoral, el jefe de la misión fue enfático: cualquier denuncia debe ser canalizada a través de las instancias nacionales.
“Si hay amenazas o denuncias, los ciudadanos bolivianos deben presentarlas ante las autoridades competentes del país. Nuestra misión puede tomar nota, pero no es nuestra función intervenir directamente. Las decisiones corresponden a las autoridades bolivianas”, explicó Stier.
Hasta el momento, según confirmó el propio jefe de misión, el gobierno no ha enviado ningún informe oficial sobre estos hechos a la representación europea.
La presencia de la misión internacional ocurre en un clima político tenso, marcado por discursos que, según analistas y sectores políticos, podrían poner en riesgo la estabilidad del proceso electoral.
Además de la Unión Europea, Bolivia contará con la presencia de misiones de observación de otros organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), Mercosur, Uniore, Kapel, Copal, entre otros.
La labor de estas delegaciones será monitorear la transparencia del proceso, el actuar de las instituciones, el comportamiento de los partidos políticos y la participación ciudadana en las urnas.
