El Tribunal Supremo Electoral (TSE) denunció una serie de ataques sistemáticos impulsados por actores políticos y sociales que, según la institución, tienen el objetivo de desacreditar su labor y entorpecer la organización de las elecciones generales programadas para el 17 de agosto de este año.
Mediante un comunicado oficial, el TSE alertó a la ciudadanía y a la comunidad internacional sobre esta situación que, a su juicio, busca erosionar la confianza en el sistema democrático boliviano. Los vocales electorales han sido blanco de acusaciones infundadas, campañas de desinformación e incluso amenazas personales, con el propósito de debilitar la institucionalidad del Órgano Electoral.
La controversia se intensificó la semana pasada, cuando sectores afines al expresidente Evo Morales difundieron denuncias contra el vocal Tahuichi Tahuichi Quispe, basadas en una publicación de un medio argentino que apunta a supuestas irregularidades financieras. Quispe calificó las acusaciones como falsas y sin sustento, y denunció que el verdadero trasfondo es enturbiar el proceso electoral.
En su pronunciamiento, el TSE enfatizó que su labor se apega a la Constitución y a las leyes vigentes, y aseguró que no se dejará presionar ni interferir por intereses políticos o sectoriales. La entidad también llamó a los actores políticos y sociales a cesar estas acciones que, según advirtió, amenazan la paz social y la estabilidad del país en un momento clave.
Finalmente, el Tribunal reafirmó su compromiso de garantizar unas elecciones transparentes, inclusivas y confiables.

