El asesinato de Renso Zurita Vásquez, que fue acribillado frente a su familia en Entre Ríos, obligó al Ministerio de Gobierno y a la Policía Boliviana a realizar operativos simultáneos con el fin de desarticular las organizaciones criminales instaladas en esa región.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, en entrevista con Los Tiempos, informó sobre el resultado del operativo en el que se logró identificar a las familias que se dedican al narcotráfico y secuestro.
Consultado sobre el despliegue policial en Entre Ríos, Aguilera explicaba: «lo que hicimos es establecer una hipótesis que tiene como base una represalia por un secuestro previo relacionado con una disputa de organizaciones criminales. Esto ha motivado que tengamos como objetivos no solamente la identificación y la detención de los perpetradores, sino, sobre todo, desmantelar la red criminal y prevenir, por tanto, crímenes hacia adelante».
Explico que esto ha permitido la identificación de cuatro personas que han sido señaladas como responsables de estos hechos, dos de las cuales en este momento ya se encuentran aprehendidas. Para esta labor, lo que hicimos es generar talento humano que ha sido trasladado desde La Paz y desde Santa Cruz, efectuando entrevistas, análisis, de hecho, yo diría forenses, y como consecuencia de eso es la identificación de estas personas.
En relación a las causas del hecho, la autoridad manifestó que se trató se pugnas por circunstancias criminales, unas dedicadas al narcotráfico y otras dedicadas al delito de secuestro extorsivo.
En algún momento, los señores de la familia del Ruso, así lo llamaban a él (Renso Zurita Vásquez ), habrían sido víctimas de secuestro extorsivo por parte de Rengifo y por parte de Villarroel, quienes ha sido identificados precisamente por estas víctimas secundarias de este hecho.
En relación a quienes conforman estas familias dijo que se trata de organizaciones criminales que han sido identificadas acá, en la región del Chapare, como responsables de estos hechos. Son ciudades, vamos a llamar de tamaño intermedio, en la cual las comunidades fácilmente pueden discernir a qué actividades se dedican, actividades de agricultura, de comercio, de transporte, etc., o actividades delictivas.
Eso se permite deducir de las conversaciones que hemos tenido, inclusive de manera personal, que permite la desarticulación de estos dos clanes que, como le había comentado, están dedicadas a este tipo de delitos, añadió.
«Son familias, desde nuestra perspectiva, dedicadas al secuestro extorsivo y al narcotráfico», señaló.
(Los Tiempos)
