El presidente Rodrigo Paz afirmó que la situación de los hidrocarburos representa uno de los principales desafíos para la economía boliviana y sostuvo que el Gobierno debe tomar decisiones para enfrentar la actual coyuntura.
Paz hizo estas declaraciones durante el lanzamiento de la segunda fase del Programa Nacional de Emergencia para la Generación de Empleo, BOL 38/2024, que contempla una inversión superior a los Bs 1.000 millones para proyectos municipales y la generación de empleo.
Durante su discurso, el mandatario señaló que los recursos públicos deben ser administrados tomando en cuenta las distintas necesidades del país y puso como ejemplo el gasto destinado a los combustibles.
“Estos mil millones se podrían ir en hidrocarburos o se podrían ir en losetas”, afirmó.
Paz sostuvo que la situación energética debe ser encarada como parte de un proceso más amplio de transformación económica y reconoció que el país atraviesa una coyuntura compleja.
“La verdad, la realidad de los hidrocarburos en Bolivia es algo que hay que encarar”, manifestó.
El presidente también cuestionó que no se puedan impulsar cambios en la economía sin resolver previamente los problemas que, según dijo, fueron heredados.
“No podemos llevar adelante una decisión de cambiar la economía nacional si no encaramos lo que nos dejaron mal”, señaló.
En ese contexto, Paz pidió avanzar con las normas que considera necesarias para atraer inversiones y respaldar la reactivación económica. Mencionó entre ellas la ley de inversiones y otras medidas que deberán ser tratadas por la Asamblea Legislativa.
“Hay leyes, como decía, y nosotros vamos a respetar lo acontecido el 9 de mayo en Cochabamba”, afirmó.
El mandatario también llamó a trabajar de manera coordinada entre el Ejecutivo, el Legislativo, los municipios y los distintos sectores políticos para enfrentar la situación económica.
“El esfuerzo de sacar Bolivia adelante no es problema solo de un gobierno”, sostuvo.
En cuanto al programa de empleo, Paz destacó que la segunda fase contempla proyectos de infraestructura en distintos municipios y afirmó que la inversión permitirá generar más de 100.000 empleos directos e indirectos.
De esta manera, el Gobierno plantea vincular la ejecución de obras municipales con la generación de empleo y la reactivación económica, mientras sostiene que la crisis de los hidrocarburos requiere decisiones y medidas de fondo.
