El presidente Rodrigo Paz afirmó que la población boliviana aceptó el levantamiento de la subvención al diésel porque consideró necesaria la medida, aunque aclaró que esa reacción no implica que exista satisfacción con su gestión.
“Hoy día la población ha aceptado ese cambio, no porque esté feliz con el presidente, porque hay que ser honestos, porque es necesario”, afirmó Paz durante su participación en la Conferencia CAF-PNUD, en Nueva York.
El mandatario reconoció que el incremento tendrá un impacto en la población, pero vinculó las anteriores dificultades de abastecimiento con la salida ilegal del carburante.
“Se calcula que el 45% de esas filas se llevaba de contrabando el diésel a Chile, a Perú, a los países donde los precios estaban más altos”, afirmó.
Paz sostuvo que la situación también debe entenderse dentro de un escenario internacional de dificultades en el abastecimiento de combustibles y energía. “La crisis mundial de combustibles y de energía es de todos”, manifestó.
El presidente también se refirió a la aceptación de la medida y afirmó que la población la asumió por una cuestión de necesidad, no por respaldo personal a su gestión. “Hoy día la población ha aceptado ese cambio, no porque esté feliz con el presidente, porque hay que ser honestos, porque es necesario”, dijo.
A partir de ese argumento, Paz planteó que la institucionalidad debe responder a las necesidades concretas de la población. “Si la institucionalidad no me resuelve mis problemas, ¿por qué yo necesito esta institucionalidad?”, cuestionó.
Finalmente, sostuvo que el 85% de la economía boliviana es informal y afirmó que ese sector tiene una relación limitada con el Estado.
