El Ejecutivo Nacional de los Gremiales, César González, afirmó que su sector considera que el retiro de la subvención al diésel puede ser positivo para el país, aunque planteó observaciones sobre la forma en que se aplicó la medida, el precio establecido y sus efectos en los costos de productos y servicios.
“La subvención en sí, si es que la van a retirar, pero no se van a repartir como lo han hecho durante estas décadas de gobierno, el tema del producto de estos dineros que se han inyectado, va a ser cosa buena en el país”, sostuvo González en el programa De Primera Mano.
Sin embargo, el dirigente cuestionó que el nuevo precio del combustible tenga que trasladarse automáticamente a los productos de la canasta familiar y advirtió que el impacto no debería traducirse en incrementos generalizados.
“Evidentemente no puede subir, como decía, un 50, 100%, toda vez que el diésel es un insumo”, afirmó.
González planteó además que se debe establecer una estructura de costos en los diferentes sectores para determinar el efecto real del nuevo precio del diésel. En ese sentido, señaló que el transporte debería ser uno de los sectores donde se analicen los costos antes de definir eventuales incrementos de tarifas.
El dirigente también cuestionó el precio establecido para el diésel y sostuvo que, desde su perspectiva, podría ser menor si se optimizan las compras de combustible en el exterior. “Nosotros consideramos que el valor del diésel no debería superar los 14 bolivianos, inclusive los 12 bolivianos”, afirmó.
Como parte de sus observaciones, propuso revisar temporalmente algunos impuestos internos, entre ellos el IVA y el IT, mientras se estabiliza la situación económica.
Respecto al abastecimiento, González consideró necesario fortalecer los controles para evitar que el combustible termine en el mercado negro. Afirmó que el sector cuenta con datos que, según su versión, permitirían evaluar si parte del combustible que anteriormente era subvencionado terminaba siendo desviado hacia las fronteras.
Sobre la situación de los gremiales, informó que existen reuniones en distintos departamentos para analizar los efectos de la medida y que un ampliado nacional previsto para fin de mes definirá las acciones que asumirá el sector.
“Nosotros podemos dar dirección, podemos dar consejo, pero la decisión final se la va a tomar un ampliado nacional”, señaló.
En cuanto a una eventual eliminación de la subvención a la gasolina, González sostuvo que debería aplicarse de manera menos brusca y estar acompañada por medidas de transición, como la conversión de vehículos a gas o sistemas eléctricos.
De esta manera, la posición expresada por el dirigente combina el respaldo a retirar la subvención con cuestionamientos al precio del diésel, a la forma de aplicación de la medida y a la posibilidad de que sus efectos sean trasladados directamente a los consumidores.
