La autoridad explicó ante la Comisión de Constitución que el proceso de nombramiento requiere coordinación con los países y cumplir procedimientos establecidos. La Vicepresidencia cuestionó que aún no existan embajadores designados tras ocho meses de gestión.
El ministro de Relaciones Internacionales, Fernando Aramayo, informó que el Gobierno ya tiene definidos los perfiles para la designación de embajadores en 15 países, luego de presentarse ante la Comisión de Constitución de la Asamblea Legislativa Plurinacional por la demora en el nombramiento de representantes diplomáticos.
Aramayo explicó que el proceso se encuentra en análisis y que las designaciones serán anunciadas en su momento por el presidente Rodrigo Paz, una vez que se cumplan los procedimientos correspondientes.
“Estamos con los perfiles, hemos priorizado ya 15 países, estamos analizándolo. Esto es gradual, porque en algunos casos queremos conversar con los países, afinar las hojas de trabajo para designar embajadores y cuerpo diplomático y agentes consulares, incluso encargados de negocios que tengan misiones claras”, señaló.
Ante la consulta sobre una posible designación del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, como embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), el canciller indicó que esa decisión corresponde exclusivamente al presidente Paz y que cualquier nombramiento debe seguir el procedimiento establecido.
“Si hubiera una decisión en ese sentido, el trámite ya hubiera sido presentado ante el Senado como corresponde al procedimiento”, afirmó.
Más temprano, el vicepresidente Edmand Lara cuestionó que, a ocho meses del inicio de la gestión del Gobierno, todavía no se haya remitido a la Asamblea Legislativa la lista de embajadores para su aprobación.
“Han pasado ocho meses de gestión y nuestras embajadas siguen vacías. No es un detalle administrativo. Es el rostro de Bolivia ante el mundo el que está ausente”, expresó Lara mediante un comunicado.
El proceso de designación de embajadores requiere la propuesta del Ejecutivo y la aprobación correspondiente en la Asamblea Legislativa, de acuerdo con los procedimientos establecidos para la representación diplomática del país.
