La Estación Climática de Chacaltaya, operada por la Universidad Mayor de San Andrés, recibe esta semana a 14 investigadores de Europa y Estados Unidos que trabajarán junto al Laboratorio de Física de la Atmósfera (LFA), en una misión orientada a fortalecer la proyección internacional de este centro de monitoreo.
El encuentro busca avanzar en la postulación de Chacaltaya como infraestructura vinculada a ACTRIS, lo que permitiría a Bolivia integrarse a una de las redes científicas más relevantes en el estudio de la atmósfera. Esta incorporación apunta a reforzar las capacidades técnicas y posicionar al país en la vigilancia del clima a nivel global.
Ubicada a 5.240 metros sobre el nivel del mar, la estación monitorea aerosoles, gases de efecto invernadero como dióxido de carbono y metano, y compuestos como el ozono superficial, generando datos clave para el análisis del cambio climático y la calidad del aire. Desde 2022, el sitio forma parte de la red Global Atmosphere Watch de la Organización Meteorológica Mundial, consolidándose como uno de los pocos puntos de referencia en Sudamérica junto a Ushuaia.
