Tras la muerte de cuatro efectivos policiales en los operativos de desbloqueo en Llallagua y Cochabamba, el presidente Luis Arce condenó con firmeza la violencia registrada en las protestas impulsadas por sectores afines al expresidente Evo Morales y ordenó una “profunda investigación” para identificar a los responsables.
“¡No habrá impunidad!”, advirtió el mandatario en un mensaje difundido en sus redes sociales, donde también lamentó el uso de “armas letales y explosivos” por parte de los manifestantes. Aseguró que no descansará hasta que los autores del crimen de los uniformados “rindan cuentas ante la justicia”.
Las víctimas en Llallagua fueron identificadas como el subteniente Carlos Enrique Apata Tola, el subteniente Brayan Jorge Barrozo Rodríguez y el sargento segundo Jesús Alberto Mamani Morales. Horas más tarde, el ministro de Justicia, César Siles, confirmó el fallecimiento de un cuarto policía: el subteniente Christian Calle Alcón, quien perdió la vida durante los enfrentamientos.
De acuerdo con información oficial, los incidentes más graves ocurrieron cuando vecinos de Llallagua intentaron despejar las rutas bloqueadas, pero fueron repelidos por manifestantes con dinamita y armas de fuego. Los policías desplegados en la zona fueron rebasados y se reportaron saqueos en el centro urbano de la población.
El miércoles, un nuevo operativo policial logró ingresar hasta el casco urbano en medio de intensos enfrentamientos, que dejaron como saldo tres policías muertos y numerosos heridos.
El presidente Arce reiteró que los operativos continuarán con el objetivo de restablecer el tránsito y garantizar las elecciones del 17 de agosto. “No vamos a retroceder en nuestra decisión de restablecer el orden y de garantizar las elecciones (…) Le pedimos a nuestro pueblo acompañar estas decisiones para defender la democracia”, sostuvo.
Desde el 2 de junio, al menos una veintena de puntos de bloqueo continúan activos en el país, liderados por sectores sociales “evistas” que exigen la renuncia de Arce y la habilitación de Evo Morales como candidato presidencial.

