El exfiscal departamental de Santa Cruz Jaime Soliz afirmó que las recientes aprehensiones de autoridades del Ministerio Público evidencian la existencia de una organización criminal que, según su versión, operaba dentro de la institución y estaba vinculada al narcotráfico. En ese contexto, cuestionó al vicepresidente Edmand Lara por su posición frente al caso y sostuvo que su relación con Roger Mariaca debería ser aclarada.
Soliz señaló que la investigación debe determinar el alcance de la estructura que, según denunció, habría operado dentro de la Fiscalía y favorecido a personas vinculadas al narcotráfico. “Todos esos fiscales son parte de la organización criminal que Marset financiaba y que dirigía Mariaca”, afirmó.
El exfiscal sostuvo que las investigaciones no deberían limitarse a las autoridades ya aprehendidas y planteó revisar el funcionamiento de unidades vinculadas a la lucha contra la corrupción, legitimación de ganancias ilícitas y narcotráfico.
A su criterio, la Fiscalía requiere una renovación de su estructura y propuso que la Asamblea Legislativa impulse un proceso para elegir a un nuevo Fiscal General y posteriormente modificar las fiscalías departamentales.
Soliz también cuestionó la actuación del vicepresidente Edmand Lara. Según afirmó, la relación que habría mantenido con Mariaca debe ser tomada en cuenta dentro de las investigaciones y sostuvo que Lara podría ser convocado para aclarar su posición frente al exfiscal general.
El exfiscal consideró que las investigaciones deben establecer si existieron vínculos institucionales que permitieron proteger o favorecer a personas relacionadas con actividades ilícitas. “Nunca se pierde la ruta del dinero”, sostuvo al plantear que el seguimiento financiero y patrimonial puede ayudar a determinar responsabilidades.
Sobre el dinero encontrado durante uno de los operativos, Soliz afirmó que el hallazgo constituye un elemento que debe ser incorporado a la investigación y relacionado con el resto de las evidencias. Sin embargo, señaló que corresponde a las autoridades determinar su procedencia y establecer responsabilidades.
También sostuvo que la Policía habría tenido dificultades para desarrollar algunas actuaciones debido a la posible existencia de filtraciones dentro del Ministerio Público. Afirmó que las recientes operaciones deben ser seguidas por una investigación integral que permita identificar a todos los involucrados.
Soliz insistió en que el objetivo no debería ser únicamente procesar a determinadas autoridades, sino establecer cómo habría funcionado la estructura denunciada y quiénes participaron en ella. “Definitivamente hay que cambiar por lo menos el 90% del personal”, afirmó, aunque esa cifra corresponde a su valoración personal.
Finalmente, planteó que el próximo Fiscal General sea elegido mediante un proceso basado en méritos y que la institución recupere su independencia. “Hay que cambiar al Ministerio Público”, sostuvo.
