El ampliado de emergencia convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) comenzó este domingo en instalaciones de la Confederación de Fabriles, en medio de posiciones encontradas sobre el rumbo de las movilizaciones y la posibilidad de abrir un escenario de diálogo con el Gobierno. La reunión se desarrolla a puerta cerrada y, hasta el inicio del encuentro, no se confirmó la presencia del máximo dirigente cobista, Mario Argollo.
Antes de ingresar al encuentro, el exsecretario ejecutivo de la COB, Jaime Solares, advirtió que las conclusiones surgirán de un “debate grande” entre los distintos sectores afiliados. “Puede haber posiciones encontradas”, señaló, al remarcar que las determinaciones responderán a la postura mayoritaria de las organizaciones presentes.
Por su parte, la Central Obrera Departamental (COD) de La Paz ratificó su posición de exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, argumentando que se trata de una demanda impulsada por las bases y no únicamente por dirigentes. Entretanto, otros sectores analizan alternativas para redefinir la estrategia de movilización.
Una de las posibilidades que toma fuerza dentro del ampliado es la convocatoria a un cabildo, donde dirigentes y bases determinen si continúan con medidas más radicales, como el cerco a La Paz y otros centros urbanos, o si aceptan participar en un proceso de diálogo impulsado por el Gobierno.
