El presidente Rodrigo Paz afirmó este miércoles que, tras los primeros meses dedicados a estabilizar el país, el Gobierno iniciará una etapa orientada al crecimiento económico, la generación de empleo y la ejecución de obras estratégicas para el departamento de La Paz.
Durante la Sesión de Honor por el 217 aniversario de la gesta libertaria del 16 de julio de 1809, el mandatario sostuvo que el país debe mirar hacia adelante y concentrar sus esfuerzos en la producción y el desarrollo. «Lo nuestro es siempre el futuro es mejor que el pasado», afirmó. En esa línea, explicó que «en estos seis meses» el Gobierno trabajó en la estabilización y que «en los siguientes 12 a 24 meses empieza crecimiento, empezamos a producir, empezamos a generar empleo, empezamos a diversificar la economía, empezamos a construir Bolivia».
Paz señaló que esa nueva etapa requerirá el compromiso de todos los sectores. Citando al papa León, manifestó que «nadie se salva solo» y remarcó que «a todos nos toca resolver el futuro del país», por lo que convocó a autoridades nacionales, departamentales y a la ciudadanía a trabajar de manera conjunta para consolidar el desarrollo.
Como parte de ese proceso, anunció que La Paz contará con más de 250 nuevos ítems en salud, principalmente para la ciudad de El Alto, además de un paquete de medidas destinadas a fortalecer la educación, la seguridad, la minería, los hidrocarburos y el aparato productivo del departamento.
En materia minera, el jefe de Estado defendió la aprobación de una nueva norma que permita potenciar el sector. «La Paz tiene que apostar por el futuro y la ley de minería para La Paz es esencial», afirmó, al señalar que el objetivo es fortalecer a los cooperativistas bolivianos y evitar que operadores extranjeros desarrollen actividades ilegales o extraigan recursos sin generar beneficios para el país.
Asimismo, anunció que el Gobierno impulsará una nueva Ley de Hidrocarburos para aprovechar el potencial gasífero del norte paceño. Durante su discurso cuestionó decisiones adoptadas en la gestión de Evo Morales y sostuvo que el departamento dejó de percibir recursos por regalías. «Todo el norte paceño tiene gas, tiene hidrocarburos», afirmó, al señalar que La Paz debe recuperar la oportunidad de generar ingresos mediante la explotación de esos recursos.
En cuanto a infraestructura, Paz informó que el Gobierno ejecutará una primera inversión cercana a Bs 1.000 millones dentro de una proyección de Bs 17.000 millones destinados a carreteras para el departamento en los próximos años.
Entre los proyectos mencionó la consolidación de la carretera Escoma–Charazani, la reconstrucción del tramo Unduavi–Chulumani y la conclusión de la carretera Santa Bárbara–Caranavi. También anunció la construcción de los puentes Sacambaya, Mapiri, Río Seco, Río Sequeque y Guanay, además de nuevos estudios para fortalecer la conexión entre La Paz y Cochabamba.
En el área de agua potable, confirmó que el proyecto Batallas–Pucarani–El Alto continúa en ejecución y beneficiará a más de un millón de habitantes. A ello se suman la presa Achacá Calullo, en el municipio de Tiahuanaco, y los estudios para la construcción de la presa Keyuani, destinados a fortalecer la producción agropecuaria.
El mandatario también anunció recursos para tecnificar el agro, construir infraestructura de almacenamiento y fortalecer plataformas productivas en distintas regiones del departamento.
En el ámbito de los servicios básicos, informó que se ejecutarán programas de electrificación rural, la dotación de equipos de rayos X móviles y fijos para más de 50 municipios y proyectos para mejorar la gestión integral de residuos sólidos.
Al cierre de su intervención, aseguró que los recursos para estas iniciativas ya están garantizados y pidió a la Asamblea Legislativa acompañar la aprobación de los proyectos pendientes. «Obras y gas para La Paz», resumió, al señalar que el departamento debe impulsar una nueva etapa de desarrollo basada en infraestructura, producción y aprovechamiento de sus recursos naturales.
Finalmente, sostuvo que el Gobierno concluirá las obras heredadas de anteriores gestiones y reiteró que el crecimiento dependerá de la capacidad de construir consensos. «Tenemos que ser más grandes que los problemas, porque Bolivia es más grande que los problemas que tenemos políticamente», concluyó.
