Una sesión marcada por empujones y acusaciones políticas derivó en un cuarto intermedio indefinido, mientras crecen las denuncias sobre una supuesta maniobra oficialista para aprobar un cuestionado contrato de litio con la empresa rusa Uranium One Group.
La Comisión de Economía Plural de la Cámara de Diputados declaró la noche del miércoles un cuarto intermedio sin fecha ni hora para reanudar la sesión en la que debía tratarse el contrato entre el Estado boliviano y la empresa rusa Uranium One Group, referente a la explotación de litio. La decisión fue tomada en medio de gritos, forcejeos y denuncias de manipulación del procedimiento legislativo.
El presidente de la comisión, Hernán Hinojosa (MAS), tomó la decisión tras una interrupción protagonizada por la diputada Lisa Claros (Comunidad Ciudadana), quien exigió el cumplimiento de un acuerdo previo: que el contrato se discuta en una sesión realizada en el departamento de Potosí, donde se encuentra el Salar de Uyuni.
“El compromiso era tratar este tema en Potosí, frente a las organizaciones vivas del departamento”, reclamó Claros, mientras su colega Walthy Egüez (Creemos) acusaba al oficialismo de buscar una aprobación apresurada. Egüez incluso se ofreció a cubrir los pasajes de los legisladores para que la sesión se traslade a esa región.
La oposición calificó el cuarto intermedio como una maniobra para reinstalar la sesión sin previo aviso y aprobar el contrato sin presencia de disidentes. “Quieren aprobarlo rápido, a cambio de dinero. Están de salida y necesitan cerrar este acuerdo”, denunció Egüez, quien junto a otros legisladores de oposición se quedó en vigilia dentro de la sala, temiendo que la sesión se reinstale de forma sorpresiva.
El contrato con Uranium One Group ha generado rechazo en varios sectores de Potosí, desde cívicos hasta organizaciones laborales, por la falta de transparencia y ausencia de estudios de impacto ambiental. La molestia creció al conocerse que el punto fue colocado como séptimo en el orden del día y que el oficialismo buscaba adelantar su tratamiento mediante una votación.
“Este tipo de decisiones comprometen el futuro del país y deben ser debatidas con participación y responsabilidad, no entre empujones y encerronas”, reclamó Claros, visiblemente indignada.
La falta de fecha para retomar la sesión mantiene la incertidumbre en torno al futuro del contrato y alimenta la desconfianza entre los sectores que exigen mayor transparencia en la gestión de los recursos naturales del país.
