Un astronauta de la NASA y dos cosmonautas rusos regresaron el miércoles a la Tierra tras permanecer en el espacio poco más de un año. El estadounidense Frank Rubio batió el récord de vuelo espacial más largo de Estados Unidos gracias a su prolongada estancia.
El trío aterrizó en una remota zona de Kazajstán, a bordo de una cápsula Soyuz que fue enviada de reemplazo después de que la nave original fuera alcanzada por basura espacial y perdiera todo su refrigerante mientras estaba acoplada a la Estación Espacial Internacional.
Rusia posee el récord mundial de 437 días, establecido a mediados de la década de 1990.
La cápsula Soyuz que trajo de vuelta a Rubio y a los cosmonautas Sergey Prokopyev y Dmitri Petelin era una de repuesto lanzada en febrero. Los ingenieros rusos sospechan que un trozo de basura espacial perforó el radiador de la cápsula original a finales del año pasado, a mitad de lo que debería haber sido una misión de seis meses. A los ingenieros les preocupaba que, sin refrigeración, los componentes electrónicos de la cápsula y sus ocupantes pudieran sobrecalentarse hasta niveles peligrosos, por lo que la nave regresó vacía.

