El sociólogo y docente universitario Renzo Abruzzese afirmó que Bolivia atraviesa una etapa de transición institucional marcada por las investigaciones sobre presuntos vínculos entre estructuras de poder y el narcotráfico. En entrevista con el programa De Primera Mano, sostuvo que la crisis va más allá de la salida del exfiscal general Roger Mariaca y podría alcanzar a otras instancias estatales. “La estructura del Estado Plurinacional se hace pedazos de a poquito”, expresó.
Abruzzese señaló que las investigaciones recientes están mostrando, en su interpretación, la magnitud de una presunta estructura criminal que habría penetrado diferentes niveles de poder. Consideró que la crisis de la justicia no se limita al cambio de autoridades, sino que plantea el desafío de transformar las instituciones.
“Se está cayendo una estructura histórica completa, la estructura del Estado Plurinacional se hace pedazos de a poquito y nos toca empezar a reconstruir parte por parte”, manifestó.
El sociólogo relacionó esta situación con la forma en que, según su análisis, se organizó el sistema judicial durante los 20 años de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS). Afirmó que esa estructura no habría resistido los intentos de democratización y transparencia.
En ese contexto, sostuvo que el país necesita avanzar hacia una justicia independiente, con mecanismos de control y mayor transparencia. También destacó las primeras actuaciones del fiscal general interino, aunque señaló que la transformación institucional debe ir más allá de las acciones administrativas.
Consultado sobre el papel del Gobierno y de los actores políticos en las reformas, Abruzzese afirmó que la coyuntura representa una prueba para la clase política, que deberá demostrar si puede impulsar cambios sin afectar la independencia de poderes.
“Yo creo que acá es donde la clase política tiene que mostrarnos su talla”, sostuvo.
A su juicio, la reforma debe conducir a un sistema judicial con independencia, transparencia y niveles adecuados de honestidad. Advirtió que, si las instituciones no funcionan correctamente, el país podría enfrentar una situación de mayor fragilidad estatal.
El entrevistado consideró que la elección del fiscal general interino representa una señal de que existe conciencia sobre la magnitud del problema. Sin embargo, insistió en que el éxito de cualquier transformación dependerá de que el poder político respete la autonomía del sistema judicial.
Durante la entrevista, Abruzzese se refirió a las declaraciones del viceministro de Régimen Interior, Peter Maldonado, sobre la posible existencia de personas vinculadas a presuntas redes de protección al narcotráfico dentro de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El sociólogo consideró que las investigaciones deben abarcar a quienes pudieran estar implicados, independientemente del cargo que ocupen. No obstante, calificó de precipitado el anuncio de posibles nombres, tomando en cuenta que Maldonado llevaba menos de 24 horas en funciones.
“Si el Gobierno está dispuesto a dar nombres y enfrentar la reacción que va a tener el Parlamento, porque va a haber una reacción, yo creo que lo haría muy bien”, afirmó.
Para Abruzzese, las soluciones de fondo pueden generar tensiones dentro de las instituciones, pero evitar esos problemas podría derivar en medidas parciales que no resuelvan las causas de la crisis.
“Si estamos buscando soluciones que no nos vayan a crear problemas, son soluciones parche, no son soluciones de fondo”, señaló.
Añadió que las investigaciones podrían extenderse a otras instituciones y personas, aunque no identificó a posibles involucrados. En su criterio, antes de avanzar hacia eventuales reformas constitucionales será necesario revisar las estructuras estatales que requieran cambios.
Abruzzese sostuvo que la actual coyuntura no responde necesariamente a una decisión planificada de la clase política, sino a una serie de acontecimientos que han precipitado la necesidad de reformar las instituciones.
Al referirse a la intervención de Estados Unidos en el contexto de las investigaciones, calificó de vergonzoso que un país extranjero haya activado mecanismos que, en su opinión, debieron funcionar desde Bolivia. A la vez, consideró que el consenso alcanzado en la elección del fiscal interino representa una señal para avanzar hacia una mayor institucionalidad.
El sociólogo comparó las dificultades actuales con los desafíos que enfrentó Bolivia durante la recuperación democrática posterior a las dictaduras militares, y sostuvo que reconstruir las instituciones es un proceso complejo que requiere cambios sostenidos.
“Estamos viviendo un momento de transición muy complicado”, afirmó, aunque consideró que, pese a los problemas y errores del Gobierno, el país está avanzando en algunos aspectos.
Al cierre de la entrevista, Abruzzese reiteró que la crisis podría extenderse a distintos niveles del Estado y que la tarea pendiente consiste en reformular las instituciones necesarias para garantizar su funcionamiento democrático.
“Lo que ha sucedido con el fiscal y el desmoronamiento de toda esa estructura delincuencial ha sido simplemente la respuesta a un estímulo externo, en este caso de los Estados Unidos”, afirmó. Añadió que la coyuntura ha acelerado la necesidad de cambiar estructuras y poner al descubierto a los actores que pudieran estar implicados en las investigaciones.
Las afirmaciones sobre presuntas redes criminales y vínculos con instituciones corresponden al análisis del entrevistado y no constituyen, por sí mismas, determinaciones judiciales sobre las personas mencionadas.
