El Ministerio de Gobierno informó que, en instalaciones estratégicas de YPFB en Senkata (El Alto), se detectó y neutralizó un intento de sabotaje mediante la adulteración de diésel, evitando que ingresara al sistema nacional de abastecimiento.
Según el comunicado oficial, «el hecho fue identificado el 24 de marzo de 2026, durante controles técnicos de rutina, cuando personal de YPFB evidenció que una cisterna proveniente de Iquique – Chile presentaba combustible con características anómalas y fuera de especificaciones».
El Ministerio detalló que «se dispuso la paralización de la descarga y la activación de protocolos de seguridad, evitando afectaciones a la cadena de distribución, posibles daños a usuarios y un perjuicio económico al país». El conductor de la cisterna fue aprehendido y, en su declaración preliminar, «admitió haber sustraído y sustituido parte del combustible en territorio chileno, a cambio de un beneficio económico ofrecido por un tercero».
El caso está bajo la dirección funcional del Ministerio Público, iniciándose «un proceso penal por el delito de sabotaje (Art. 232 del Código Penal)» mientras continúan las investigaciones para establecer todas las responsabilidades. Además, se realizan «actos investigativos técnicos y operativos: análisis del combustible, pericias digitales, verificación de rutas y otras diligencias orientadas a determinar si este hecho responde a una acción individual o a una estructura más amplia».
El Ministerio informó que se ha activado coordinación entre las fiscalías y fuerzas policiales de Bolivia y Chile, asegurando que «el abastecimiento de combustibles es un asunto de seguridad nacional, por lo que cualquier intento de manipulación, desvío o adulteración será enfrentado con control, investigación y sanción».
