Después de un nuevo fracaso del diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB), el Gobierno insistió con el diálogo para solucionar el conflicto generado por el Decreto Supremo 5503 y explicó que la COB abandonó las negociaciones porque se pidió a la dirigencia del ente matriz de los trabajadores presentar por escrito las observaciones al decreto y además de una propuesta, petición que habría sido rechazada.
“Para no regresar otra vez a punto cero, nos puedan mandar las observaciones por escrito y nosotros la respuesta por escrito de tal forma que el pueblo boliviano pueda ver con claridad y sin ninguna interpretación de por medio cuáles son esas posiciones y esos beneficios, esa propuesta no fue aceptada y se abandonó el diálogo”, comentó la autoridad.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, comentó que, en el marco del respeto y el diálogo, se logró un avance para modificar algunos artículos que la COB consideraba que debían ser corregidos; sin embargo, después del cuarto intermedio, la dirigencia cobista volvió al diálogo ya no con la predisposición de modificar artículos, sino con la exigencia de abrogar el decreto.
Lupo también destacó la determinación de la Sala Constitucional que denegó la tutela de la acción popular que buscaba declarar al decreto como inconstitucional.
A su turno, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, agregó que en la reunión con la COB habían dirigentes que estaban dispuestos a modificar algunos artículos y otros que insistían con la abrogación.
